En el foro Libertad y Poder, el tema central fue el ataque del fascismo a la militancia del Partido Libertad y Refundación (LIBRE). Con la participación del Diputado y Coordinador Nacional de la FRP, Juan Barahona y la Coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Bertha Oliva. Ambos discutieron cómo los movimientos fascistas y neoliberales han impactado a la militancia de Libre y la política hondureña.
Denuncias de Juan Barahona
Los ataques a la militancia de Libre comenzaron cuando el Hospital Escuela decidió cancelar el contrato con una empresa privada de seguridad y contratar a personal estatal. Esta empresa, vinculada a un hermano del expresidente Juan Orlando Hernández, había sido acusada de no pagar salarios adecuados ni cumplir con obligaciones fiscales.
Barahona señala que, esta medida desató una campaña de desprestigio contra Libre, presentada como una organización paramilitar que busca la reelección del actual gobierno.
Vinculación con el Neoliberalismo
Bertha Oliva, mencionó cómo el neoliberalismo y el fascismo están interconectados en la campaña contra Libre. Según Oliva, la privatización de servicios impone decisiones que favorecen a ciertos intereses económicos y políticos, perjudicando a la población.
Los medios de comunicación corporativos juegan un papel importante en manipular de la opinión pública, presentando a los defensores del neoliberalismo como patriotas y desacreditando a los militantes de LIBRE.
Manipulación Mediática y Opinión Pública
Oliva, dijo que la manipulación mediática ha tenido un impacto profundo en la sociedad hondureña. Los medios corporativos han conseguido que la población crea en sus narrativas, presentando a los miembros de LIBRE como delincuentes y responsables de la crisis del país.
Esta desinformación ha dificultado que la gente comprenda la realidad y ha fomentado un ambiente de hostilidad y desconfianza hacia el gobierno de LIBRE.
Llamado a la Reflexión
Tanto Barahona como Oliva coincidieron en que los ataques contra Libre responden a intereses económicos y políticos que buscan mantener el control y el status. Hicieron un llamado a la población a reflexionar sobre la información que reciben y a cuestionar las narrativas impuestas por los medios corporativos.
Para ellos, enfrentar estos poderes fácticos es importante para avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa.

