Desde su creación, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), ha sido vista como una organización «apolítica» que promueve la justicia y lucha contra la corrupción. Sin embargo, sus acciones a lo largo de los años pintan una imagen muy diferente.
Lejos de ser un defensor imparcial, ASJ ha sido uno de los principales actores en la defensa de los intereses del narcogobierno y de los poderosos grupos económicos que han destruido las instituciones más importantes del país, como la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
¿Qué hizo ASJ durante la crisis energética?
La ENEE, la empresa estatal más grande de Centroamérica, ha sido el objetivo constante del Partido Nacional, que a lo largo de los años ha hecho todo lo posible por privatizarla y desmantelar su capacidad operativa. Bajo la excusa de «reformas» y «modernización», se desintegró en tres partes, mientras las 10 familias oligárquicas poderosas del país, que goza de exoneraciones millonarias, se apoderaba de los recursos de la energía del pueblo hondureño. Pero ¿Qué hizo ASJ frente a esta privatización de la ENEE? Nada.
Cuando el Congreso Nacional, aprobó los contratos leoninos que ataron a la ENEE con condiciones desfavorables, comprometiendo su futuro financiero, ASJ guardó silencio. Y cuando se entregó el control de la distribución, cobro, corte y reconexión de energía a la empresa EEH, ASJ no dijo una palabra. ¿Por qué? Porque, como ha quedado claro en estos años, ASJ ha defendido los intereses de un oligopolio energético que ha llevado a Honduras a la crisis actual.
La hipocresía de ASJ en el gobierno de Xiomara Castro
Ahora, cuando el gobierno de la presidenta Xiomara Castro, ha logrado invertir la tendencia de pérdidas de la ENEE y ha comenzado a renegociar contratos para beneficiar al pueblo hondureño, ASJ no tiene reparos en lanzar ataques políticos camuflados de «neutralidad». En su reciente informe, ASJ acusa al gobierno de no ser transparente, cuando lo cierto es que el proceso de renegociación y socialización de los contratos fue el más abierto y transparente en la historia de Honduras, con un debate público extenso que incluyó a todos los sectores involucrados, desde generadores de energía hasta universidades y cámaras de comercio. ¿Por qué ASJ no menciona esto?
Es evidente que ASJ ha estado actuando como un brazo de los intereses económicos que han controlado el sector energético en el país durante décadas. Su falta de acción durante los peores momentos de la crisis energética y su actual oposición a las medidas tomadas por el gobierno actual evidencian que ASJ defiende los intereses del monopolio energético y el de los proveedores de búnker, una de las fuentes más caras y contaminantes de energía.
La transición a gas natural es urgente para reducir los costos de la energía en Honduras, pero parece que a ASJ no le interesa este avance, ya que podría perjudicar los intereses de quienes dominan el mercado de energía térmica en el país.
El verdadero rostro de ASJ: una organización al servicio del poder
Como bien dijo el escritor Mario Benedetti: ASJ no merece ni la condena, porque ya es parte del problema.
ASJ: ¿Apolítica o al Servicio del Estatus Quo Energético en Honduras?

