El Consejero del CNE, Marlon Ochoa, expuso ante el pleno del Congreso Nacional y ante el pueblo hondureño el mecanismo de fraude del bipartidismo, eso fue lo que intentaron callar a gritos, insultos y empujones los diputados del Partido Nacional y Liberal.
El consejero Marlon Ochoa, de LIBRE, se atrevió a exponer, con pruebas en mano, el fraude electoral que han perfeccionado y maquillado, las consejeras del bipartidismo, Cossette López y Ana Paola Hall. Ayer el partido nacional y el partido liberal replicaron en el seno del legislativo lo que han hecho durante toda su historia, cuando no pueden ganar con votos, recurren a la fuerza.
Los golpistas ahora son ¨defensores¨ de la democracia
El bipartidismo hondureño tiene memoria corta, pero el pueblo no. En 2009, estos mismos sectores —ahora disfrazados demócratas— orquestaron el cobarde golpe de Estado contra Manuel Zelaya. No fue un «error político», como algunos pretenden venderlo. Fue un crimen cruel y perverso.
Hoy, esos mismos actores —los que violaron el Artículo 239 para imponer reelecciones, los que reprimieron protestas con balas, los que convirtieron el CNE en su caja de tramites— se presentan como guardianes de la institucionalidad. ¿Qué institucionalidad? ¿La que enterraron en 2009? ¿La que mancharon con fraude en 2017?
¿Quienes son los violentos?
Dicen que LIBRE es violento, pero son ellos los que impidieron la palabra del Consejero, los que compran votos, los que usaron el poder estatal para el narcotráfico y la corrupción.
¿Por qué le temen tanto a Marlon Ochoa? Porque no teme decir la verdad. La bancada del Partido LIBRE se mantuvo en la defensa del orden y en todo momento buscó retomar la sesión del Congreso Nacional, LIBRE es el único partido que le interesa un proceso electoral transparente y con credibilidad.
A LIBRE no le regalaron nada. Nació en las calles, en la resistencia contra el golpe, en las marchas donde el pueblo exigió dignidad. Por eso les duele. Porque no controlan a sus diputados, porque no pueden comprarlos, porque no se arrodillan al poder de las 10 familias.
El bipartidismo puede seguir mintiendo, puede seguir pagando medios para implantar narrativas falsas, pero el pueblo ya desarrolló un nivel de conciencia que no tiene retorno, Honduras no volverá a ser la finca de unos pocos.
Y aunque les arda, LIBRE seguirá ahí —en el CNE, en las calles, en el Congreso— recordándoles que su tiempo se acabó.
