En un bochornoso espectáculo en vivo, el diputado del Partido Nacional, Antonio Rivera, terminó dándole la razón al congresista del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Ramón Enrique Barrios, al intentar evadir la lectura de artículos clave de la Ley Electoral.
La escena, digna de una comedia de errores, dejó en evidencia la desesperación del bipartidismo por imponer su narrativa sobre el sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP), que el consejero Marlon Ochoa y el Partido LIBRE han denunciado como un intento de fraude.
La discusión, que se viralizó rápidamente, mostró a Rivera citando el Artículo 283 de la Ley Electoral, que reza: «El escrutinio general consiste en el análisis, verificación y suma de los resultados contenidos en el acta de cierre de cada Junta Receptora de Votos. El Consejo Nacional Electoral podrá, cuando estime conveniente, previo a emitir la declaratoria final…». Pero, al llegar a la palabra «final», Rivera se detuvo abruptamente, intentando pasar por alto el detalle crucial.
La «verificación» conveniente del Partido Nacional: un sarcasmo legal
La tensión creció cuando Barrios lo interrumpió, exigiéndole que leyera el artículo completo. «No me deja terminar, abogado», repetía Rivera, mientras Barrios insistía en que leyera la palabra clave: «Final».
Con un aire de quien descubre la pólvora, Rivera solo atinaba a decir: «Verificar. Verificar. Para final. Verificar. Verificar. Para el resultado final«. Era casi poético cómo el diputado nacionalista se aferraba a la palabra «verificar» como si fuera un escudo mágico contra la verdad.
Barrios, con una paciencia digna de un maestro, lo confrontó: «En este artículo, en el 283, dice hay doble verificación. No, pero para el resultado final. No lo quiere leer todo porque dice para el resultado final. Mire, abogado, no preliminar».
La insistencia de Rivera en ignorar la distinción entre «resultados preliminares» y «resultados finales» solo confirmó lo que LIBRE ha venido denunciando: el Partido Nacional y sus aliados buscan introducir un mecanismo de verificación manual previa en el TREP que no está contemplado en la ley para resultados preliminares, sino para el escrutinio final.
La escena fue un «gol de media cancha» para LIBRE. El diputado Rivera, en su afán por defender lo indefendible, terminó confirmando implícitamente que la Ley Electoral no respalda la doble verificación en la etapa preliminar que tanto anhela el bipartidismo para, según denuncias, manosear los resultados.
Pareciera que para algunos políticos, la ley es un menú a la carta donde solo se lee lo que conviene.
El pueblo hondureño, sin embargo, está cada vez más atento a estas «interpretaciones creativas» de la justicia electoral.

