La desesperación se ha apoderado de los partidos tradicionales. El diputado de LIBRE, Bartolo Fuentes, reveló este jueves que la creciente presión, incluso de «agentes externos», está empujando al bipartidismo a explorar alianzas electorales.
Fuentes dejó claro que este intento por frenar el avance de LIBRE es un esfuerzo tardío y plagado de incoherencias.
El diputado señaló lo «ilógico» de la situación: «¿Cómo es que el que sacó menos le va a ceder al que sacó casi el doble?». Esta pregunta, que alude a la disparidad de votos entre los aspirantes del bipartidismo, demuestra la fragilidad de un bloque que solo busca sobrevivir.
«El problema es que el tiempo de las alianzas ya pasó», afirmó Fuentes, evidenciando que las únicas opciones que les quedan son una renuncia y una sumisión a la planilla del otro partido, tal como ocurrió en procesos pasados.
Una «Alianza» a la desesperada: el manual de la derrota
Fuentes explicó que no se puede crear una alianza con varias banderas en una misma casilla, lo cual es una diferencia crucial con las alianzas de verdad. Para que uno de ellos se una, tendría que renunciar y «participar bajo la bandera del otro partido».
Recordó que en 2017, la alianza entre LIBRE y el PINU era genuina, con ambas banderas visibles.
En cambio, en 2021, Salvador Nasralla renunció a su candidatura para sumarse a la planilla de LIBRE, al igual que el alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras.
Este intento por unirse, impulsado por una presión que viene «desde hace muchos años, años pasados», es la prueba de que el bipartidismo está sintiendo el peso de la derrota.
La desesperación por el innegable liderazgo de LIBRE los está llevando a maniobras desesperadas, demostrando que su único objetivo no es el bienestar del pueblo, sino conservar el poder a cualquier precio.

