Bipartidismo cuestiona renuncia de Ana Paola Hall y se aferra a la ilegalidad del TREP fraudulento

La renuncia de Ana Paola Hall como consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE) ha desatado una ola de reacciones desde los sectores más conservadores del espectro político hondureño. 

Dirigentes del Partido Nacional y del Partido Liberal han salido a criticar su decisión, mostrando con ello su desesperación por mantener intacto el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), ampliamente cuestionado por su opacidad y vulnerabilidad al fraude.

Salvador Nasralla fue el primero en reaccionar, afirmando que la dimisión de Hall no fue consultada ni aprobada por él, dejando entrever la falta de consenso dentro de las alianzas electorales. 

Por su parte, el diputado Jorge Cálix también intervino, pidiéndole públicamente a Hall que reconsidere su decisión. Desde el Partido Liberal, Roberto Contreras, presidente del Consejo Central Ejecutivo, criticó a Hall y aseguró que el partido propondrá personas “que sí sepan defender los intereses de Honduras y del Partido Liberal”, dejando claro que prioriza los cálculos partidarios sobre la transparencia electoral.

Las críticas más agresivas vinieron del Partido Nacional. María Mejía, diputada nacionalista, reprochó a Hall por “dejar sola” a Cossette López, quien ha impulsado la defensa del controvertido modelo de TREP con verificación humana, una estrategia que no es más que una reedición del mecanismo que permitió los fraudes electorales de 2013 y 2017.

El TREP propuesto por el bipartidismo no es nuevo. Su base es el mismo esquema utilizado durante los comicios presidenciales donde el Partido Nacional, con la complicidad del Partido Liberal, manipuló resultados y se impuso de forma ilegítima. 

La “verificación humana” que defienden no es otra cosa que la intervención directa de activistas partidarios en el proceso de transmisión, permitiéndoles filtrar o alterar actas antes de su divulgación oficial, como ocurrió bajo la administración de David Matamoros Batson.

Por eso, más que una renuncia personal, la salida de Hall del CNE representa un acto de denuncia frente a una estructura que se resiste a abrir el camino a un proceso electoral realmente transparente. La reacción virulenta del bipartidismo ante su renuncia evidencia que lo que está en juego no es una silla en el Consejo, sino el control del mecanismo que históricamente han utilizado para perpetuarse en el poder.

Deja un comentario

Descubre más desde Mi Nota

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Verificado por MonsterInsights