El candidato a designado presidencial del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Armando Orellana, afirmó que el fenómeno político que experimenta su institución política en Honduras, es el resultado directo de conjugar el razonamiento histórico con la emoción popular, posicionando este movimiento como una respuesta a la «herencia de miseria» dejada por el bipartidismo y el neoliberalismo.
Orellana insistió en que la participación ciudadana en la política «debe implicar razón y emoción,» pero subrayó que esta razón «debe estar fundamentada en los hechos, en la realidad objetiva y ver qué ha ocurrido en la trayectoria histórica de nuestro país en los años recientes.»
La cosecha en Honduras
Utilizó la metáfora bíblica de la siembra y la cosecha para ilustrar que la actual movilización es la «cosecha» de la resistencia popular.
El dirigente de Libre criticó duramente la historia reciente del país, recordando la «opresión» y «violencia» ejercida por una «oligarquía» y un «proyecto de derecha» que se empecinó en detener el proceso iniciado en 2006.
Enfatizó los efectos del «golpe brutal» y la consecuente «narcodictadura,» cuyo modelo económico de corte neoliberal ha «oído a nuestro pueblo» hasta llevar a ocho de cada diez hondureños a vivir en situación de miseria.
El candidato vinculó directamente la emigración masiva hacia el norte a estas estructuras de poder, señalando que la «herencia que dejan esas 10 familias« y el bipartidismo son el «factor causal» de la crisis estructural.
Respecto a la actual contienda electoral, Orellana describió las grandes concentraciones de apoyo al partido como un «tsunami de esperanza, de fe, de expectativa» que llena de emoción a la militancia.
Sin embargo, hizo un llamado a los ciudadanos a no dejarse engañar por las «falacias» o las «maniobras políticas» que buscan manipular el «imaginario colectivo simbólico,» refiriéndose a los recientes anuncios de adhesiones políticas al partido opositor.
Finalmente, reiteró la necesidad de que la ciudadanía, incluso la no militante, utilice la «inteligencia para poder entender estas dinámicas políticas» y el proyecto de desarrollo a futuro de Honduras, asegurando que el partido se mantiene «activado en acción y en razón» con miras a la soberanía popular.

