La indignación política escaló a niveles de caos y vandalismo la noche del martes en el centro de San Pedro Sula (SPS), donde cientos de manifestantes se congregaron frente a la alcaldía para protestar contra el alcalde Roberto Contreras.
Los grupos, que aseguraron no tener vínculos con el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) y ser miembros del Partido Nacional, denunciaron una supuesta traición del edil, a quien calificaron de «Pollo vendido» por supuestamente haber negociado su apoyo y votos a favor del candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, cuando el trato era hacer un cruce en la votación consistente en elegirlo a él como alcalde municipal y de presidente de Honduras, al candidato nacionalista, Nasry Asfura.
«El se dio vuelta porque pagó 100 millones de lempiras para Nasralla. Entonces ese es el problema, que ahora esta misma gente estamos protestando porque él se dio vuelta, es un pollo vendido», declaró una mujer manifestante.
Acusaciones de fraude y «venta» de mesas
Los manifestantes, que inicialmente apoyaron la fórmula «Pollo y Papi», acusaron a coordinadores del Partido Nacional (dirigidos por Junior Burbara) de haber vendido mesas al alcalde Contreras por 100 millones de lempiras la noche del domingo.
«Los coordinadores y suplentes del Partido Nacional dejaron sola las urnas y fue ahí donde aprovechó «El Pollo» para inflar los votos a favor del ingeniero Salvador Nasralla y desaparecer los votos de papi«, afirmó un manifestante, exigiendo al CNE que investigue el fraude.
Manifestación desemboca en vandalismo
Aunque la protesta comenzó de manera pacífica, rápidamente se convirtió en una «guerra campal» contra elementos policiales en el centro de la ciudad y el Parque Central.
Un comisario policial confirmó que la situación se descontroló cuando los manifestantes comenzaron a quemar llantas y conos de la Policía Nacional, volviéndose actos de vandalismo que obligaron a las autoridades a pedir refuerzos y desalojar la zona.
«Ya comenzaron a hacer actos de vandalismo, así eso no lo podemos tolerar. Ya la ley lo dice y tocó sacar a la gente del lugar», indicó un comisionado, confirmando que se reportó el forzamiento de una tienda de motocicletas.
Comerciantes informales defienden sus puestos
La tensión aumentó debido a que varios encapuchados intentaron forzar portones y vitrinas, provocando intentos de saqueo en negocios aledaños.
Ante la amenaza, propietarios y vendedores informales se vieron obligados a defender sus puestos, algunos incluso armados con machetes y bates. La presidenta de los comerciantes informó que tuvieron que alertar a todos los sectores para que cuidaran su mercadería ante la presencia de «tipos bien raros» que planeaban el saqueo.
«Nosotros no vamos a permitir que los vengan a saquear nuestro negocio porque vivimos el día a día y con deudas», expresó la comerciante, haciendo un llamado a la Fiscalía para que investigue la compra de urnas denunciada.
La Policía Nacional, con el apoyo de fuerzas especiales, logró retomar el control de la zona, aunque reportaron daños menores en algunos establecimientos y la captura de un ciudadano que se aprestaba a saquear negocios.

