Seguramente no será este el titular que aparece en los medios corporativos ni en el feed de tus redes sociales, pero en Honduras, a contramano de la narrativa oficial que se ha instalado en el imaginario colectivo, la recuperación de los empleos formales continúa avanzando.
El pueblo hondureño está siendo sometido a una guerra cognitiva. Es casi imposible consumir medios de comunicación en Honduras sin hacerse la idea de que estamos enfrentando una “crisis sin precedentes” en materia de empleo. La alianza entre el COHEP y los medios hegemónicos ha logrado sembrar en la población la creencia de que estamos en los días del apocalipsis económico. Sin embargo, los datos oficiales muestran otra realidad: Honduras vive una recuperación económica sostenida e inclusiva.
El Banco Central de Honduras publicó el informe de la medición del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), en el que se analiza la variación porcentual a marzo de 2025 en comparación con el mismo período de 2024. En un contexto de estabilidad macroeconómica, la producción nacional aumentó un 4.3% al primer trimestre del año, impulsada principalmente por los ingresos del café, remesas familiares, transferencias, programas sociales y la histórica inversión pública.
Contrario a lo que algunos sectores conservadores desean, que viven principalmente de la importación, a marzo de 2025 la producción nacional muestra una tendencia positiva. El sector agrícola creció un 3.7%, apoyado en el aumento de cultivos de café, granos básicos, tubérculos, así como en actividades avícolas y acuícolas. Los servicios relacionados con la intermediación financiera también mantienen un comportamiento positivo, reflejando mayores ingresos por intereses, comisiones en préstamos y uso de tarjetas de crédito, además de un incremento en las ventas de seguros de vida, accidentes y enfermedades por parte de las aseguradoras.
El proceso de transformación digital, el mayor uso de Internet y la diversificación de planes y tecnologías también explican el crecimiento del 4.1% en el sector de correo y telecomunicaciones, al cierre de marzo. La industria manufacturera contribuye con un crecimiento del 1.2%, gracias a la mayor producción de alimentos y bebidas —especialmente el beneficiado de café— y a la fabricación de maquinaria y equipo, como arneses. Todo ello se sustenta en una demanda interna dinámica, alimentada por el ingreso disponible generado en el sector formal del empleo, junto con los ingresos por exportaciones de café, remesas familiares, transferencias sociales y una inversión pública que sigue en aumento.
En línea con este contexto, el empleo también mostró signos de recuperación. A marzo de 2025, se registró un incremento del 3.6%, equivalente a unos 28,491 nuevos empleos en comparación con el mismo período del año anterior, principalmente en los sectores de servicios y la industria manufacturera en recuperación.

El crecimiento en transporte y comercio refleja, en parte, la recuperación agrícola y la mayor producción de alimentos y bebidas. Todo esto se da en un escenario favorable, impulsado por una demanda interna robusta y reforzada por ingresos provenientes del café, remesas y programas sociales, además de la recuperación de la demanda externa. La balanza parece inclinarse, una vez más, hacia una tendencia al alza: a marzo de 2025, la producción nacional mantuvo un crecimiento acumulado del 4.3%.
Las actividades que más aportan a esta dinámica son la intermediación financiera, los servicios de correo y telecomunicaciones, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, así como el comercio, transporte, almacenamiento y la industria manufacturera. La serie original y la de tendencia-ciclo evidencian crecimientos del 6.0% y 4.2%, respectivamente, señalando una consolidación en la recuperación económica, apoyada en una mayor inversión privada, la estabilidad en los precios de insumos estratégicos —como los productos derivados del petróleo— y la normalización de las cadenas de suministros.
Es importante también destacar que, tras una contracción en los primeros meses del año, este mismo sector evidenció un incremento del 1.2% en marzo, especialmente en alimentos, bebidas y tabaco, en donde la producción vinculada al café, alimentos preparados para animales, aceite vegetal, así como productos del mar como camarones y pescado, creció de manera significativa. A ello se suman los aumentos en la producción de varilla de hierro y maquinaria y equipo, principalmente arneses, con exportaciones favorables a Estados Unidos, Guatemala y Nicaragua.

