El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) volvió a hacer el ridículo en su campaña de desinformación contra la Ley de Justicia Tributaria (LJT), demostrando que su prioridad no es el bienestar del país. Sino proteger los privilegios de las 10 familias que han controlado la economía hondureña por décadas.
La dirigencia del COHEP, encabezada por Anabel Gallardo, junto a voceros de la oligarquía como Eduardo Facussé, repitieron el gastado discurso de que la ley “espanta inversiones” y hasta aseguraron que fue diseñada por mero “capricho” del gobierno.
Facussé, conocido por amasar fortunas explotando maquilas y pagando salarios de miseria, incluso se atrevió a decir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se desligó de la propuesta.
GOLPE DE REALIDAD PARA EL COHEP
Lo que no esperaban los voceros de la élite es que el propi Fondo Monetario Internacional desmintieran de inmediato semejante mentira.
El Ministro de Energía, Erick Tejada, expresó que el Cohep y sus amplificadores quedaron en ridículo por la perversa manipulación que hicieron con el tema Ley de Justicia Tributaria.
Christian Duarte, ministro de Finanzas recordó que la LJT es parte del numeral 12 del Memorando con el FMI. Es decir, un pilar central del programa económico con el organismo internacional.
El FMI, lejos de darle la razón al COHEP, respaldó las medidas para reducir las exoneraciones fiscales que históricamente han beneficiado a unos pocos y mantener un sistema desigual.
Es decir, el cuento del COHEP de que la ley “espanta capital” se cayó en cuestión de horas.
El berrinche del COHEP tiene explicación: lo que realmente defienden es el estatus de impunidad fiscal que disfrutan las élites económicas.
Con este nuevo intento de ataque, los voceros de las 10 familias muestran que su lucha no es por el país, ni por los micro y pequeños empresarios, sino por proteger las exoneraciones que han servido para enriquecer a unos pocos a costa de la mayoría.
UNA LEY QUE BENEFICIA A LA MAYORÍA
Mientras el COHEP se aferra a sus privilegios, la Ley de Justicia Tributaria busca sentar las bases de un sistema fiscal más justo y equitativo, donde los grandes empresarios también aporten al desarrollo, y no solo el pueblo trabajador.
El rechazo del COHEP a esta ley confirma que no les interesa el progreso económico del país, sino mantener un modelo que beneficia a extranjeros, evasores y sus cómplices internos.

