La equidad de género en los sistemas tributarios es un tema que ha cobrado relevancia en la formulación de políticas fiscales a nivel mundial. Un reciente estudio titulado Análisis de la Tributación con Enfoque de Género en Honduras examina la estructura del Impuesto sobre la Renta de Personas Naturales (ISR), en el país y sus posibles sesgos de género.
Elaborado por la Dirección Nacional de Gestión Estratégica y el Departamento de Estudios Fiscales y Económicos, el análisis se basa en datos de la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM), de 2023 y registros del Servicio de Administración de Rentas (SAR).
Ahora, las mujeres representan el 37.6% de la población ocupada, mientras que los hombres constituyen el 62.4%. Además, el 73.4% de la población inactiva son mujeres, mientras que los hombres representan el 26.6%, lo que refleja los roles de género tradicionales que las vinculan a tareas de cuidado no remunerado. En términos de ingresos, los hombres perciben en promedio L8,426.9 mensuales, mientras que las mujeres ganan L7,326.9, lo que significa una brecha de ingresos de L1,100 al mes.
De acuerdo con el SAR, en 2024 el 55.1% de las personas registradas en el Registro Tributario Nacional (RTN), son hombres y el 44.9% son mujeres. No obstante, cuando se analiza el padrón de Obligados Tributarios Activos Gestionables (OTAG), la diferencia se amplía el 64.3% de los contribuyentes activos son hombres, frente al 35.7% de mujeres.
Brechas de Género en el Sistema Tributario
Esta brecha también se observa en el ISR, en 2019, el 63.5% de las declaraciones correspondieron a hombres y el 36.5% a mujeres, proporción que en 2023 se mantuvo en 61.8% y 38.2%, respectivamente. Además, el 75% del impuesto recaudado en este rubro provino de hombres, mientras que el 25% fue aportado por mujeres.
Este mismo análisis señala que la normativa fiscal hondureña presenta efectos desproporcionados por género, beneficiando principalmente a los hombres en sectores como la agricultura y ganadería, donde dominan. Por otro lado, las docentes, que representan el 70.2% en el país, se benefician de la exención del ISR. Además, la alta informalidad laboral entre las mujeres las excluye del sistema tributario formal, lo que limita su participación en beneficios fiscales.
Concluyendo que, a pesar de la neutralidad formal de la normativa, existen desigualdades estructurales que afectan a las mujeres debido a la brecha de ingresos, la distribución ocupacional y la informalidad laboral. Se ha recomendado realizar reformas fiscales con enfoque de género, incluyendo deducciones por trabajo de cuidado y medidas para fomentar la formalización del empleo femenino.









