Nuevas revelaciones han puesto al alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, al descubierto de su verdadera cara y acciones en la municipalidad. Después de que se descubrieran irregularidades en la compra de bienes y servicios.
Documentos oficiales obtenidos a través del Instituto de Acceso a la Información Pública, muestran que la municipalidad ha hecho compras a precios muy altos, lo que ha generado serias sospechas de corrupción.
Uno de los casos más preocupantes es la compra de un aire acondicionado para la nueva biblioteca del Parque Central, que costó casi 180 mil lempiras, cuando su valor real en el mercado es de menos de 50 mil lempiras. Este no es un caso aislado; otros productos básicos, como huevos, plátanos y tortillas, también han sido comprados por la alcaldía a precios mucho más altos que los del mercado, lo que sugiere un patrón de sobrevaloración intencionada.

Uno de los casos que ha marcado la duda, es la compra de unos kits escolares a la empresa Diunsa por aproximadamente 16 millones de lempiras. Esta decisión se tomó a pesar de que una empresa competidora ofrecía la misma cantidad y calidad de materiales por 14 millones de lempiras.
Recordemos también que, las denuncias realizadas de forma anónima por empleados municipales, señalan la firma de contratos sobrevalorados y la posible entrega de beneficios a familiares. Mencionando que Roberto Contreras, enfrenta siete líneas de investigación en su contra.
La falta de acción de los medios locales frente a estas denuncias ha agravado la situación, dejando a la población sin acceso a información sobre el mal uso de los fondos públicos. Esta falta de cobertura permite que la administración de Contreras siga funcionando sin la supervisión adecuada, lo que pone en peligro la confianza de la gente en la gestión municipal.
Es importante que se implementen controles más estrictos para asegurar que los recursos públicos se utilicen de manera adecuada y en beneficio de la comunidad. La gestión de Roberto Contreras está en la mira, y los ciudadanos exigen transparencia y rendición de cuentas para evitar que la corrupción siga afectando a San Pedro Sula.

