Un video difundido en redes sociales ha generado profunda indignación en Honduras, luego de que el candidato presidencial por el Partido Liberal de Honduras (PLH), Salvador Nasralla fuera captado abrazando de manera inapropiada a una niña durante un acto público.
Las imágenes muestran al político realizando acercamientos indebidos hacia la menor, quien refleja incomodidad.
En redes sociales, cientos de usuarios denunciaron que lo ocurrido no puede justificarse ni considerarse una muestra de afecto, sino como una conducta impropia y preocupante.
El gesto, considerado por muchos como un acto de violencia simbólica contra la niñez.
El vicecanciller Gerardo Torres, fue una de las primeras voces en pronunciarse, denunciando lo ocurrido.
Torres señaló que el silencio de algunos sectores ante el video demuestra una preocupante normalización de la violencia hacia las niñas y criticó que el debate público se centrara en la figura de Nasralla en lugar de condenar su comportamiento.
El funcionario también subrayó que lo sucedido forma parte de un patrón de actitudes inapropiadas del candidato liberal hacia las mujeres, conocido desde hace años por sus comentarios sexistas y su trato condescendiente hacia ellas.
SALVADOR NASRALLA: MISÓGINO
A lo largo de su carrera, Salvador ha protagonizado comentarios y actitudes machistas en televisión y en política, burlándose de mujeres, haciendo alusiones a su físico o usándolas como recurso para ganar atención mediática.
El comportamiento de Salvador Nasralla es catalogado como una muestra alarmante de irrespeto y desconexión moral, impropia de quien pretende dirigir un país.
Además, Nasralla se casó con Iroshka Elvir, una mujer 39 años menor que él.

El silencio o la justificación no caben en un país que ha sufrido por años las consecuencias del abuso y la impunidad.
Lo ocurrido con Nasralla es un acto que atenta contra la inocencia y la dignidad de la niñez hondureña.
Por lo tanto, una persona con antecedentes de este tipo no puede aspirar a representar un país que lucha cada día contra la violencia de género y el abuso infantil.

