La única “propuesta” de Salvador Nasralla candidato del Partido Liberal de Honduras (PLH), en lo que va del proceso electoral es insultar. No habla de economía, ni de salud, ni de educación. Habla mal de todos; hasta de sus propios colegas.
Salvador Nasralla optó por convertir los micrófonos en su arma favorita para insultar a quien no le aplaude. Su campaña no tiene plan de gobierno, pero sí un largo historial de desprecios, misoginia y arrogancia.
Incluso años atrás, el secretario privado de la Presidenta Xiomara Castro, Hector Zelaya en su cuenta de X alertó que «Nasralla está dispuesto a decir cualquier barrabasada con tal de salir en la prensa. Miente, exagera y no mide sus palabras».
EGOCENTRISMO Y CLASISMO DE NASRALLA
A estas alturas, lo único constante en el discurso de Nasralla es su constante desprecio por todo aquel que no forme parte de su círculo de aduladores. La lista de personas que el Señor de la Televisión ha insultado crece más que el respaldo popular.
Esta semana arremetió contra los alcaldes de su propio partido, demostrando que le importa poco si ellos ganan despreciando abiertamente a quienes deberían ser su músculo territorial.
Para Salvador, la estructura política es irrelevante, si no le importan las alcaldías que responden directamente en cada municipio, ¿Le importará gobernar para el pueblo?
Salvador Nasralla llamó al expresidente Manuel Zelaya “indio bachiller”, en un acto de clasismo y racismo que generó repudio hasta de sectores que alguna vez lo apoyaron.
El señor olvida que solo el 17% de los jóvenes que termina su bachiller logra ingresar a la universidad, debido al alto costo creado por el modelo neoliberal que hizo de la educación pública un privilegio.
MISÓGINO
Además, él ya era conocido por gritarle a las modelos de su programa X-0 da Dinero, así que como ya es costumbre dirigió su machismo contra la candidata presidencial Rixi Moncada al referirse a su madre fallecida diciendo: “A Rixi no la quiere ni la madre que la parió”.
A pesar de eso, piensa que sacará tres millones de votos en las próximas elecciones generales. ¿Cómo piensa lograrlo? Si no tiene alianzas sólidas, plan político, ni propuestas concretas. Solo un micrófono y su show mediático.
En cualquier país, el político que queda en tercer lugar no suele ser noticia. Sin embargo, en Honduras, Nasralla sigue siendo considerado “un buen candidato”, aunque cada vez que habla es para superar la idiotez que dijo anteriormente y para hacer berrinche la próxima presidenta de Honduras: Rixi Moncada lo supera en todo, hasta en inteligencia emocional.

