El Congreso Nacional de Honduras estableció una agenda legislativa particular para esta semana, priorizando una serie de «reparaciones» internas, lo que implicará la suspensión de las sesiones de pleno.
Así lo informó en las últimas horas el vicepresidente del Congreso Nacional, Hugo Noé Pino, quien, además, brindó detalles sobre el avance crucial de la Ley de Justicia Tributaria (LJT), cuya aprobación se vislumbra en el horizonte, prometiendo beneficios significativos para el país.
Según explicó Hugo Noé Pino, esta semana se dedicará a realizar «modificaciones» internas en el seno del Congreso.
«Se ha señalado el periodo para hacer todas esas modificaciones y no van a haber sesiones de pleno, las sesiones del pleno se reanudarán la siguiente semana», indicó el vicepresidente, sin especificar la naturaleza de estas reparaciones.
Ley de Justicia Tributaria: a un paso de su aprobación
El foco de atención, sin embargo, recae en la Ley de Justicia Tributaria. Hugo Noé Pino confirmó que el dictamen de esta normativa ya está listo, y destacó la «amplia participación de todos los sectores sociales» durante su proceso de discusión, lo que resultó en la incorporación de «como 40 modificaciones al proyecto original».
El siguiente paso crucial es la discusión del tercer y último debate de la ley, una etapa que, según Pino, «dependerá de los cabildeos que se hacen para obtener los 60».
Asimismo, se refirió a la necesidad de alcanzar los «65 votos» que el presidente del Congreso, Luis Redondo, había señalado como necesarios para su aprobación.
«Yo espero que en estas últimas semanas se pueda llegar al número mágico de 65 que se necesitan», expresó el vicepresidente.
¿Qué es la Ley de Justicia Tributaria y cuáles son sus beneficios?
La Ley de Justicia Tributaria es una iniciativa clave del actual gobierno, cuyo principal objetivo es transformar el sistema tributario de Honduras para hacerlo más equitativo y eficiente. Sus pilares fundamentales buscan:
- Eliminar exenciones fiscales y privilegios: Busca reducir o eliminar una serie de exenciones, exoneraciones y regímenes especiales que, a lo largo de los años, han beneficiado a grandes empresas y sectores económicos específicos, disminuyendo la base imponible y generando distorsiones en la recaudación. La meta es que «quien más gane, más pague».
- Fortalecer la recaudación del Estado: Al ampliar la base tributaria y reducir los regímenes de excepción, se espera un incremento significativo en los ingresos del Estado, lo que permitiría mayor inversión en programas sociales, infraestructura, salud y educación.
- Combatir la elusión y evasión fiscal: La ley pretende establecer mecanismos más robustos para fiscalizar y penalizar prácticas que evaden el pago de impuestos, asegurando que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones.
- Promover la inversión productiva: Si bien busca eliminar privilegios, la ley también pretende incentivar la inversión productiva y la generación de empleo en sectores estratégicos, a través de un marco legal más claro y predecible.
- Redistribución de la riqueza: Con una mayor y más justa recaudación, el gobierno tendría más herramientas para implementar políticas de desarrollo que beneficien a los sectores más vulnerables de la sociedad, contribuyendo a una mejor distribución de la riqueza.
La aprobación de esta Ley de Justicia Tributaria es vista por el gobierno como un paso fundamental para la sostenibilidad fiscal del país y para la construcción de un Estado más justo y con mayores capacidades para atender las necesidades de su población. Su discusión y eventual votación serán, sin duda, un momento definitorio en la actual legislatura.

