El vicepresidente del Congreso Nacional, Hugo Noé Pino, declaró este viernes que, si bien habrá un cambio de gobierno el 27 de enero, no habrá un cambio de partido en el poder, ya que, en su opinión, la candidata del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, se convertirá en la próxima presidenta de Honduras.
En un evento público, Pino criticó duramente lo que calificó como una «instrumentalización» del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y de la opinión pública.
Afirmó que el Cohep está politizando el debate electoral y que sus preguntas sobre las preferencias de los candidatos no son una «consulta seria y responsable», sino más bien un reflejo de las inclinaciones políticas de sus propios directivos.
Pino se refirió a un incidente anterior en el que el Cohep izó una bandera negra para protestar por el desempleo en Honduras. El vicepresidente del Congreso calificó esta acción como una «manifestación política» y lamentó que el Cohep, en su opinión, esté representando los intereses de una «élite económica» del país en lugar del empresariado hondureño en su conjunto.
Estas declaraciones de Pino añaden un nuevo matiz al tenso ambiente político hondureño, evidenciando las profundas divisiones no solo entre los partidos, sino también en la percepción de los roles que deben jugar las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado en el proceso electoral.
La acusación directa de «instrumentalización» del Cohep por parte de una figura de alto nivel como el vicepresidente del Congreso sugiere un recrudecimiento del debate público.

