En el marco de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en Tegucigalpa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a la unidad regional, la integración económica y la defensa de la soberanía de los pueblos de América Latina y el Caribe.
Comenzó agradeciendo a la presidenta Xiomara Castro, quien ha liderado la CELAC, por su valentía y compromiso al frente del organismo, y así también saludó a los presidentes y primeros ministros presentes, como Gustavo Petro, Lula da Silva, Luis Arce, Díaz-Canel, entre otros.
La mandataria mexicana habló sobre el cambio que vive su país desde hace más de seis años, al que llaman la cuarta transformación, donde se busca garantizar derechos y justicia para todas las personas. Explicó que su gobierno se basa en el humanismo mexicano, una forma de gobernar pensando en la gente, especialmente en quienes más lo necesitan. “Por el bien de todos, primero los pobres”, mencionó.
Además, hizo un llamado a fortalecer la integración de América Latina y el Caribe, destacando que la región comparte una historia común, diversidad, y un anhelo de justicia, mencionando que una mayor unidad permitirá enfrentar desafíos compartidos en áreas como comercio, educación, ciencia, tecnología, energías limpias y protección ambiental.
Entre los logros y propuestas de integración regional, destacó la autosuficiencia alimentaria, la cooperación sanitaria, cadenas de suministro médico regionales y la colaboración científica. Propuso que la CELAC convoque una “Cumbre por el Bienestar Económico de América Latina y el Caribe” para impulsar una integración basada en la prosperidad compartida y el respeto a la soberanía.
La mandataria también abordó la migración desde un enfoque humanista, llamando a atender sus causas estructurales y rechazando el racismo, clasismo y la criminalización de migrantes. Reivindicó a los migrantes mexicanos como héroes que apoyan a sus familias y a la economía estadounidense, y reiteró su rechazo a los bloqueos contra Cuba y Venezuela, por considerarlos dañinos para los pueblos y contrarios a la construcción de paz y desarrollo.
Culminó diciendo que México siempre ha buscado la paz, el diálogo y el respeto entre pueblos, y expresó su apoyo a una reunión especial para buscar soluciones de paz para Haití. “Frente a los problemas, siempre la esperanza. Y la esperanza hoy es la unidad”.
“¡Que viva América Latina y el Caribe!”
CLAUDIA SHEIMBAUM
