
El ajedrez es uno de los juegos más antiguos, tiene un carácter intelectual y cultural que combina elementos del deporte, el razonamiento científico y el arte.
Cualquier persona, en cualquier lugar, puede jugar ya que trasciende las barreras del idioma, la edad, el género, la capacidad física o la situación social.
Es un juego de alcance mundial que promueve la equidad, la inclusión y el respeto mutuo y en ese respecto puede contribuir a la creación de un entorno de tolerancia y comprensión entre los pueblos y las naciones.
El ajedrez es un juego de estrategia en el que se enfrentan dos jugadores, cada uno de los cuales tiene 16 piezas de valores diversos que pueden mover, siguiendo ciertas reglas, sobre un tablero dividido en cuadrados blancos y negros. El objetivo final del juego consiste en “derrocar al rey” del oponente. Hoy en día, se han identificado más de 2.000 variantes del juego.
Alrededor del 70% de la población adulta (Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Rusia, India) ha jugado al ajedrez en algún momento de sus vidas y 605 millones de adultos lo juegan regularmente.
Matemáticamente, hay más juegos de ajedrez posibles que átomos en el Universo Observable.
El tablero de ajedrez es cuadrado y está dividido en 64 casillas idénticas formando una matriz de 8×8. Mirándolo de frente, la casilla más a la izquierda debe ser siempre blanca (o de algún color claro), mientras que las dos que le siguen (arriba y abajo) deben ser negras (o de algún color oscuro) y las siguientes a esas claras, alternándose sucesivamente.
