En una enérgica intervención con medios de comunicación, el expresidente de Honduras y coordinador general del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), José Manuel Zelaya, arremetió contra la oposición y los legisladores de Estados Unidos, calificando sus ataques como una campaña para desestabilizar al país y evitar que su partido siga en el poder.
Zelaya defendió la gestión del Gobierno de la Refundación y pronosticó una contundente victoria en las próximas elecciones.
«La gran sorpresa es Rixi Moncada»
Consultado sobre la reciente encuesta de TResearch, que sitúa a la candidata Rixi Moncada con un 50 % de la intención de voto, Zelaya afirmó que «la encuesta final es el 30 de noviembre», y en ella, «la gran sorpresa es Rixi Ramona Moncada Godoy».
El coordinador de LIBRE descartó que los ataques de congresistas estadounidenses, como Brian Mast, Carlos A. Giménez y María Elvira Salazar, puedan afectar a su partido, a pesar de que los vinculan con «Maduro, el Cartel de los Soles, el narcotráfico y todo esto».
Zelaya recordó que «hay 50 personas condenadas en los Estados Unidos del Partido Nacional y del Partido Liberal» y «ninguno de LIBRE«.
El «siniestro absurdo» del golpe de Estado
El expresidente hondureño también se refirió al golpe de Estado de 2009, afirmando que fue un acto «totalmente arbitrario» ejecutado por «el bipartidismo» y la «cúpula de los militares».
Zelaya calificó la acción como un «siniestro absurdo», en el que los golpistas actuaron «sin juicio, sin asistir a ningún tribunal». Al respecto, manifestó su rechazo a las acusaciones de la oposición, señalando que, a diferencia de sus adversarios, LIBRE no usa «violencia, ni armas, ni sabotajes, ni acciones terroristas».
Una «obra gigantesca» y sin precedentes
Zelaya defendió la gestión de su esposa, la presidenta Xiomara Castro, calificándola como la «obra más gigantesca de la historia». Sostuvo que la mandataria «ha superado a todos los presidentes» en áreas como educación, salud, infraestructura, seguridad y combate a la corrupción.
Afirmó que los ataques contra la presidenta se deben a que «la derecha reaccionaria» no permite los «cambios» y las «reformas pacíficas» que el Gobierno de la Refundación está implementando.
El expresidente subrayó que ni él ni su familia aspiran a cargos de elección popular, a pesar de que la reelección está permitida. Aseguró que su partido está dando paso a «nuevas generaciones» y «nuevas figuras».
Finalmente, Zelaya desestimó las acusaciones de la oposición sobre supuestas «identidades» fraudulentas en las elecciones, y desafió a los medios de comunicación que no cubren la gestión de la presidenta a hacerlo, insinuando que la «inteligencia artificial» ya les dijo que Rixi será la próxima presidenta.

