La Liga Nacional de Honduras gracias al gobierno de Libre bajo el mandato de la presidenta Xiomara Castro, ha dado inicio a una nueva temporada marcada por un hecho histórico y trascendental, por primera vez en la historia del fútbol hondureño, el campeonato se disputa en canchas de primer nivel, con condiciones óptimas para la práctica profesional del deporte.
Durante décadas, jugadores, técnicos y aficionados se vieron obligados a convivir con terrenos de juego en mal estado, superficies irregulares, drenajes deficientes y estructuras poco adecuadas para el desarrollo del fútbol. Sin embargo, este 2025 marca un antes y un después, estadios como el Nacional Chelato Uclés, el Francisco Morazán, el Municipal ceibeño y otros recintos han sido remodelados con grama híbrida de alta calidad, sistemas de riego y drenaje modernos, y mejoras estructurales que finalmente colocan al país en el mapa del fútbol moderno.
El aficionado hondureño, que por años soñó con ver su liga nacional en escenarios dignos, hoy a través de gobierno de Libre puede sentirse orgulloso de que su fútbol se juega en condiciones decentes, justas y propicias para el talento que existe en el país.
Este avance es más que una mejora estética, es una señal clara de progreso, de visión a futuro y de respeto hacia el deporte más amado por los hondureños.
Primera jornada de lujo, estadios de nivel internacional reciben la Liga Nacional
El gobierno de Libre hace historia en el fútbol de Honduras con cinco estadios equipados con grama híbrida de alta calidad, sistema de drenaje eficiente y vestuarios renovados, estos centros deportivos son:
- Estadio Nacional Chelato Uclés, en Tegucigalpa.
- Estadio General Francisco Morazán, en San Pedro Sula.
- Estadio Ceibeño, en La Ceiba.
- Estadio Juan Ramón Brevé, de Juticalpa, Olancho.
El gobierno del Socialismo Democrático, encabezado por la presidenta Xiomara Castro, hace historia en el fútbol en Honduras como parte esencial de su agenda de dignificación social. Con una mirada que va más allá del espectáculo, las obras ejecutadas en los principales estadios del país representan una reivindicación histórica para jugadores, entrenadores, árbitros, clubes y sobre todo para el pueblo que ama el fútbol.

