Las operaciones corruptas de diputados en la pasada administración del Congreso Nacional de Honduras fueron expuestas recientemente por el congresista Ramón Barrios.
En recientes declaraciones, el congresista reveló detalles sobre pagos millonarios a diputados como en la elección de magistrados de la anterior Corte Suprema de Justicia encabezada por Rolando Argueta, y señaló la persistencia de prácticas irregulares en la presente legislatura, donde algunos parlamentarios, incluso suplentes, utilizan su posición para hacer negocios lucrativos.
Barrios destacó la marcada diferencia del actual Congreso en comparación con los anteriores a 1980.
«Hasta este congreso, todos los congresos anteriores desde 1980, normalmente habían dos partidos que se disputaban el poder… Ahora, por primera vez, tres partidos casi tienen la misma cantidad. Equilibrado en fuerzas», explicó.
Esta división de poderes, según el diputado, ha dificultado enormemente la toma de decisiones y la aprobación de leyes clave como la Ley de Justicia Tributaria, ya que «no es lo mismo que un partido tenga 65 que no necesita negociar, que este congreso donde hemos tenido que negociar casi absolutamente todo». Si bien esta dinámica ralentiza los acuerdos, Barrios considera que evita que un solo partido ostente el poder absoluto.
Pruebas de los millonarios pagos
Las denuncias más impactantes de Barrios se centraron en la compra de votos en administraciones anteriores del Congreso Nacional, manifestando haber visto videos de seguridad donde «llegaban los carritos de estos de dinero de los bancos… de protección de valores a parquearse, al parqueo del Congreso Nacional cuando había votaciones importantes».
«Para elegir magistrados, no esta Corte Suprema de Justicia, sino la anterior, se dio millones de lempiras a diputados para que eligieran esos magistrados. En efectivo los dieron», aseveró Barrios.
A la vez, citó a otros diputados que afirman haber recibido ofertas de hasta 20 millones o 6 millones de lempiras para aprobar hasta violaciones a la Constitución de la República, como en el caso de la reelección del narcotraficante y expresidente Juan Orlando Hernández alias “JOH”.
«Cualquier cantidad de dinero que se haya dado surte efecto. Aun sabiendo que era ilegal. Ah, pero el dinero hace que cualquiera vea legal lo que es ilegal», lamentó el legislador, enfatizando la falta de ética que esto representa para los funcionarios públicos.
Diputados que «solo llegan a hacer negocios» en el actual Congreso
La corrupción, según Barrios, no es un vestigio del pasado. El diputado denunció que en el actual Congreso, del cual forma parte, existen diputados propietarios y suplentes que «solo llegan a hacer negocios».
«Hay diputados suplentes que nadie los conoce… Esos diputados suplentes y propietarios también, por supuesto, es que lo estoy hablando de diputados propietarios, que solo llegan a hacer contratos, componendas, a ganar contratos, a ver qué ministerio le compra los productos que él vende, a hacer negocios», afirmó Barrios con convicción.
Señaló que estos diputados «salen millonarios después de 4 años», una situación que contrasta drásticamente con los ingresos de un legislador.
«Lo que gana un diputado no le da para tener 10 casas, 10 automóviles, aquí hay diputados que son potentados de verdad», sentenció.
Al ser consultado sobre la presencia de estos diputados en la actual legislatura, Barrios respondió afirmativamente: «Sí, sí, hay. Yo lo puedo decir”.
La disonancia entre los gastos de campaña y el salario de un congresista es otro indicio que destacó el diputado.
«Mire la campaña que acaba de pasar. Elecciones primarias. Y hay compañeros que gastaron millones de lempiras. Y si usted saca lo que ganamos mensualmente… no le da. No le da», explicó.
Para Barrios, esto genera una clara incógnita: «¿Y de qué viven? Algo como que no cuadra».
Finalmente, el congresista propuso para un funcionamiento más eficiente y menos propenso a estas irregularidades en el Poder Legislativo, una reducción de diputados a 80 propietarios y entre 10 y 20 suplentes.

