Las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), anunciaron el despliegue de más de 1,000 efectivos militares para garantizar la seguridad durante la conmemoración de los 279 años del hallazgo de la Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras y Capitana General de la institución armada.
El operativo de seguridad se desarrollará del 20 de enero al 8 de febrero, periodo en el que se espera la llegada de cientos de miles de peregrinos provenientes de todos los departamentos del país y del extranjero. El dispositivo contempla anillos de seguridad internos y externos en la Basílica de Suyapa y la Ermita, uno de los puntos de mayor concentración humana en la capital durante el año.
El plan estará a cargo de personal del Ejército, la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y el XXI Batallón de Policía Militar, quienes asumirán el control estratégico de la zona para prevenir incidentes y mantener el orden.
Entre las acciones principales destacan la instalación de puntos de control y retenes en los accesos a la aldea de Suyapa, patrullajes preventivos a pie y motorizados en los sectores aledaños, y seguridad interna especializada para facilitar el ingreso ordenado de los fieles que visitan la imagen de “La Morenita”.
Además del componente de seguridad, las FFAA desarrollarán una jornada de proyección social del 1 al 5 de febrero, coincidiendo con los días de mayor afluencia, como la alborada y el día central de la festividad.
Durante estas fechas se instalarán clínicas móviles, se brindará atención médica básica, se distribuirá agua potable y alimentos, y se ofrecerá apoyo logístico a personas extraviadas o en situación de vulnerabilidad.
Desde el plano político e institucional, el despliegue responde a las instrucciones directas de la presidenta Xiomara Castro, en su calidad de Comandante General de las Fuerzas Armadas, para priorizar la seguridad ciudadana en eventos de alta concentración masiva y garantizar el bienestar del pueblo hondureño.
La festividad de la Virgen de Suyapa, además de su profundo significado religioso, representa un evento cultural y social de alto impacto nacional, donde el rol del Estado y sus instituciones cobra especial relevancia. Autoridades militares y eclesiásticas hicieron un llamado a la población a colaborar con los uniformados, respetar los controles y seguir las recomendaciones de seguridad, con el objetivo de que la celebración se desarrolle en un ambiente de fe, orden y tranquilidad.

