Un nuevo documento explosivo presentado el pasado 30 de junio por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en respuesta a la apelación del expresidente y narcotraficante convicto Juan Orlando Hernández (JOH), recuerda los fraudes electorales perpetrados en 2013 y 2017, mismos que el bipartidismo pretende implementar en los próximos comicios generales de noviembre.
La Fiscalía estadounidense confirma que las elecciones de 2013 y 2017 fueron «parte integral de una conspiración criminal».
El informe, que detalla el uso de fondos del narcotráfico para financiar campañas y manipular resultados, vuelve a poner en el ojo del huracán al bipartidismo y sus aliados en Honduras.
La candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, destacó hoy que este documento de 114 páginas (caso 24-1891), sumado a otro informe de enero de 2023 (caso PKC-554), “confirma todos los detalles del fraude electoral”, incluyendo la compra de votos, manipulación de actas, y el acceso directo de narcos a operaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de ese entonces.
Mismas acusaciones, más evidencia: la conexión narco-electoral
La Fiscalía neoyorquina no solo reiteró las acusaciones contra JOH, sino que las reforzó: «El acusado utilizó fondos del narcotráfico para financiar campañas, manipular resultados, y garantizar poder».
El documento vuelve a mencionar a Hugo Ardón, funcionario de confianza y hermano del exalcalde narco Alexander Ardón, quien testificó contra JOH.
Ardón, identificado como testigo protegido CW-1, fue clave en el apagón del sistema del TSE en 2013 y la manipulación de actas, una acción que los fiscales asocian directamente con el tráfico de cocaína y la «democracia».
Este nuevo expediente, fechado el 30 de junio de 2025, confirma que el fraude electoral sigue siendo una «evidencia criminal» en una corte federal, desmintiendo la narrativa de los políticos del bipartidismo que instan a «superar el pasado» o evitar la «polarización».
Cuando una Corte de Nueva York dice que las elecciones fueron parte del crimen organizado, no es polarización. Es realidad judicial, destacan expertos en materia judicial.
El «fraude digital» y la preocupación por el 2025
El documento resalta cómo en 2013 y 2017 se manipularon las campañas con dinero del narco, se alteraron actas, hubo apagones informáticos coordinados desde el poder y todo fue avalado por David Matamoros Batson, entonces presidente del TSE.
Se detalla cómo JOH recibió millones del narcotráfico y ordenó manipular resultados con ayuda de técnicos y del propio TSE, con actas retenidas y el sistema «apagado por días» para luego reactivarse «mágicamente» con JOH a la cabeza. Tony Hernández y aliados narco habrían pagado a alcaldes y operadores políticos para controlar centros de votación.
La documentación de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York es un llamado a la reflexión y llega a Honduras como una advertencia velada al cuestionar las propuestas actuales del CNE para las elecciones de 2025.
«¿Por qué el CNE propone ahora contar primero las actas manualmente y luego pasarlas al TREP? ¿Por qué excluir del conteo preliminar las actas que no tengan biometría en tiempo real? ¿Por qué ocultar casi el 38 % de los datos iniciales al pueblo, como si fueran una amenaza?», son algunas de las interrogantes que nacen de los ciudadanos conscientes.
Hoy la denuncia del consejero del CNE, Marlon Ochoa, sobre las intenciones de perpetrar un nuevo fraude mediante la ilegalidad e irregularidades hacen contraste con una historia plagada de corrupción e impunidad.
El escrito de la Fiscalía de Nueva York debe ser visto en nuestro país como un motivo más para que la historia no se repita, ni que el fraude sea reactivando.
Honduras merece elecciones limpias, no operaciones mafiosas reeditadas, para algunos analistas políticos el pueblo no se va a tragar el cuento de la amnesia colectiva. La verdad en EE. UU., como en Honduras sigue hablando.

