Con el Bono Tecnológico Productivo, el Gobierno de la presidenta Xiomara Castro, está transformando el futuro de miles de familias campesinas, brindándoles acceso a incentivos económicos y asistencia técnica.
Este programa, ejecutado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través de DICTA, tiene como objetivo fortalecer la producción nacional de alimentos, especialmente en los sectores más vulnerables del país. Al entregar insumos agrícolas como semillas mejoradas, fertilizantes y paquetes tecnológicos, se busca mejorar los rendimientos y garantizar alimentos en la mesa de los hondureños.
Durante este año, más de 400 mil pequeños productores han sido beneficiados con este bono, superando las metas previstas para las siembras de primera, la inversión estatal destinada al programa ha alcanzado los 1,000 millones de lempiras.
El Bono representa un alivio económico y, una oportunidad para que los productores accedan a capacitación técnica, mediante escuelas de campo y asesoría directa, permitiendo así la implementación de mejores prácticas agrícolas, modernización en el campo y a una mayor producción. También se impulsa la organización en cooperativas, cajas rurales y estructuras comunitarias que fortalecen la economía local.
Gracias a este bono, muchos productores que antes sembraban con recursos limitados ahora pueden planificar con mayor seguridad y acceder a mercados locales, reduciendo la dependencia de importaciones y asegurando una producción estable de granos básicos como maíz y frijol.
El Bono Tecnológico Productivo es una muestra clara del compromiso del gobierno con el agro y con las comunidades rurales. Este programa continúa siendo una herramienta fundamental para el desarrollo del país.
