El gobierno de la refundación liderado por la presidenta Xiomara Castro, pone en marcha el Plan de Reestructuración Carcelaria, implementando nuevas medidas de seguridad y vigilancia en los centros penales del país.
Estas acciones buscan recuperar el control estatal, garantizar condiciones más seguras y reducir la violencia, tras el trágico incidente ocurrido en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS) en junio de 2023.
La crisis en el sistema penitenciario, que cobró la vida de 46 reclusas, llevó al gobierno a transferir el control de las cárceles a la Policía Militar del Orden Público (PMOP).
Desde entonces, se han adoptado diversas estrategias para fortalecer la seguridad, incluyendo el bloqueo total de señales telefónicas, la instalación de sistemas de monitoreo y vigilancia electrónica operativos las 24 horas.
Asimismo, la remoción y depuración del personal penitenciario con evaluaciones exhaustivas, la clasificación y aislamiento de reclusos vinculados a organizaciones criminales, y la ampliación de la infraestructura.
GOBIERNO HABILITA NUEVOS MÓDULOS
Un avance significativo en este plan es la finalización de tres nuevos módulos penitenciarios en el primer bimestre de 2025.
Estos están ubicados en Ilama (Santa Bárbara), Támara (Francisco Morazán) y La Tolva (El Paraíso).
Los nuevos espacios tienen capacidad para albergar a más de 3 mil internos y permiten una mejor clasificación de los reclusos según su situación jurídica y nivel de peligrosidad, lo que contribuye a la reducción del hacinamiento y a la mejora de la seguridad interna.
DISMINUCIÓN DE HECHOS VIOLENTOS
Las autoridades han reportado una disminución significativa en los incidentes violentos dentro de las cárceles desde la intervención de la Policía Militar.
Sin embargo, reconocen que el hacinamiento sigue siendo un desafío importante.
Paralelamente a la expansión de la infraestructura, Honduras ha comenzado a integrar herramientas digitales de vanguardia para transformar la seguridad penitenciaria.
Destaca la implementación del Sistema Biométrico de identificación, que controla con precisión el ingreso y salida de personas, reduciendo riesgos de suplantación y fugas.
CÁMARAS DE ALTA RESOLUCIÓN
Otro pilar de esta modernización es el Sistema de Videovigilancia Inteligente, con cámaras de alta resolución conectadas a un centro de monitoreo central, lo que permite una vigilancia más efectiva y una respuesta rápida ante incidentes.
Entre las tecnologías implementadas se encuentran sistemas de videovigilancia de alta definición con cámaras 360° y visión nocturna.
También, sistemas biométricos para control de accesos (reconocimiento facial, huellas dactilares, escáneres de iris), sensores de movimiento, detectores de metales y sistemas antidrones.
OTROS AVANCES TECNOLÓGICOS
Los módulos más avanzados cuentan con puertas automatizadas, comunicación interna controlada electrónicamente y registros digitales, complementados con tecnología RFID para el rastreo de objetos y personas.
Estas innovaciones buscan establecer una vigilancia constante, minimizar el contacto humano directo y elevar significativamente el nivel de seguridad, reduciendo los riesgos tanto para el personal penitenciario como para los internos, marcando un paso importante hacia la modernización del sistema penitenciario hondureño.

