Partes de Gaza están viviendo una hambruna “provocada por el hombre”, de acuerdo con un informe reciente de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), respaldada por las Naciones Unidas. Esta situación se da en medio de una guerra que lleva casi dos años, en la que Israel ha restringido o bloqueado el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza.
El informe confirma que la hambruna afecta a la Gobernación de Gaza, donde se encuentra la Ciudad de Gaza, escenario de una nueva ofensiva militar. El documento advierte que más de 132.000 niños menores de cinco años corren riesgo de desnutrición, incluyendo 41.000 casos graves, cifras que duplican las registradas en mayo. La situación amenaza con extenderse si no se adoptan medidas urgentes.
Israel, a través de la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), rechazó el informe, asegurando que se basa en datos incompletos y sesgados. Sin embargo, organizaciones de ayuda y testimonios en el terreno muestran una realidad diferente.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la crisis como “un desastre provocado por el hombre, una condena moral y un fracaso de la humanidad misma”. Recordó que Israel, tiene la obligación de garantizar el suministro de alimentos y medicinas. Tom Fletcher, coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, solicitó al mundo a no ignorar el informe, “Es una hambruna que pudo haberse evitado. Sin embargo, la comida se acumula en las fronteras por obstrucciones sistemáticas”.
Hasta ahora, las autoridades sanitarias han confirmado al menos 271 muertes por desnutrición, incluyendo 112 niños. Casos como el de Razan Abu Zaher, una niña de cuatro años que murió por hambre en un hospital del centro de Gaza, ilustran la gravedad de la crisis. Esta es la primera vez que la IPC declara oficialmente una hambruna en Medio Oriente, una advertencia que el mundo no puede pasar por alto.

