Obreros y ciudadanos capitalinos realizaron hoy una manifestación pacífica en la primera avenida de Comayagüela para protestar contra el «golpe electoral en marcha« y la injerencia extranjera en los comicios del pasado 30 de noviembre.
El clamor popular se une a las exigencias de anulación formalizadas por líderes de LIBRE como el expresidente José Manuel Zelaya.
Al grito de «¡No más fraude, pueblo únete!» y «¡Que viva la resistencia popular, fuera gringos!», los manifestantes, entre ellos obreros del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), exigieron la repetición inmediata de las elecciones.
«Aquí Donald Trump no es el que manda»
Los ciudadanos expresaron su indignación directamente contra los responsables del supuesto fraude y la intervención de Estados Unidos en la soberanía nacional.
«Nos mantendremos en las calles hasta que el CNE ceda, exigimos respeto al pueblo, aquí no es el Partido Nacional el que manda, aquí Donald Trump no es el que manda, exigimos respeto,» dijo uno de los manifestantes.
El pueblo en la calle criticó la postura del presidente Donald Trump, quien ha sido acusado de chantajear y amenazar al pueblo hondureño para favorecer al candidato nacionalista Nasry Asfura, afectando la intención de voto.
Responsabilidad directa por el «fraude monstruoso»
Varios manifestantes señalaron directamente a la consejera del CNE, Cossette López, y a la oligarquía, como las culpables de la crisis electoral.
«A Cossette López, deje de molestar al pueblo, exigimos la nulidad del proceso electoral, somos pacifistas, a nosotros nos obligaron a venir a manifestarnos, ella Cossette y la oligarquía nos obligaron, todo esto es su culpa si ellos no hubieran hecho ese fraude monstruoso«, expresó un ciudadano.
El clamor de los manifestantes contra Cossette López y Paola Hall, acusadas de ser «corruptas y ladronas», subraya la indignación ante la planificación del fraude, evidenciada por los 26 audios en los que se escucha la conspiración.
Los obreros del SANAA y los capitalinos reafirmaron su compromiso con la paz, a pesar de que hubo quema de llantas sin obstaculizar las vías, y destacaron la importancia de la gestión de la presidenta Xiomara Castro al evitar la represión policial.
La protesta se da un día después de que el expresidente Zelaya exigiera la anulación de las elecciones por la coacción masiva que incluyó el envío de 3.6 millones de mensajes de amenaza a votantes que reciben remesas desde EE. UU., además de la manipulación del sistema TREP.
«Somos un pueblo libre y exigimos nuestro respeto, no queremos volver al pasado, LIBRE es la esperanza del pueblo, peleamos por nuestros hermanos», concluyó un manifestante.

