El Banco Central de Honduras (BCH), ha lanzado un informe donde demuestra que a la fecha de agosto de 2025, Honduras logró una importante reducción en su gasto por la compra de combustibles.
El país importó un total de 1,550.5 millones de dólares, lo que representa una disminución del 15.4% en comparación con el mismo período de 2024.
Esta caída se debe principalmente a la baja en los precios internacionales del petróleo y a una menor demanda de búnker, combustible usado para la generación eléctrica.

El precio promedio del barril de combustible adquirido por Honduras se ubicó en 83.40 dólares, registrando una caída interanual del 10.2%. Esta reducción permitió un ahorro de más de 283 millones de dólares en la factura petrolera nacional, un alivio para la economía del país.

Entre enero y agosto de 2025, también se observó una disminución en el volumen total de combustibles importados, atribuida en gran parte a la mayor generación de energía a partir de fuentes renovables, lo que redujo la necesidad de utilizar derivados del petróleo.
Además, las gasolinas y el gas licuado de petróleo (LPG), mostraron un aumento en su consumo, impulsado por la demanda del transporte y los hogares.

Durante el mismo período, el uso de derivados del petróleo para generar energía eléctrica se situó en 3,796.6 miles de barriles, lo que representa una reducción del 25.9% respecto al año anterior. De esa cantidad, el 95.5% correspondió a búnker y el 4.5% a diésel, evidenciando una menor dependencia de combustibles fósiles.
En total, el valor de las importaciones de combustibles se redujo en 283.3 millones de dólares, de los cuales el 71.4% se atribuye a la baja en los precios y el 28.6% restante a la disminución en el volumen comprado en Honduras.


