El gobierno de la presidenta Xiomara Castro, a través de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), está dando un paso firme hacia la modernización del sistema eléctrico nacional, con el respaldo del gobierno de Japón y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
Luego de más de una década sin atención estructural al sector hidroeléctrico del país, la actual administración retoma con fuerza las inversiones en energías renovables, como parte de su política de transformación energética con justicia social y ambiental.
El ministro de Energía y exbecario de JICA, Erick Tejada Carbajal, sostuvo una reunión clave con la vicepresidenta internacional de la agencia japonesa, donde se concretaron avances en cuatro grandes proyectos:
- Modernización del complejo hidroeléctrico Cañaveral-Río Lindo, con una inversión de L208 millones (unos USD $8.5 millones).
- Renovación de la Central Francisco Morazán, conocida como “El Cajón”, con una inversión de L460 millones (equivalente a USD $18.8 millones).
- Propuesta para financiar, a tasas concesionales, la expansión de la red nacional de transmisión eléctrica.
- Desarrollo de un proyecto geotérmico de 20 megavatios, impulsado por la ENEE, actualmente en etapa de avance.
“Estamos recuperando lo que gobiernos anteriores abandonaron. Esta colaboración con Japón demuestra que Honduras sí puede avanzar hacia una matriz energética más limpia, confiable y sostenible”, afirmó Tejada en sus redes sociales.
Desde hace más de 15 años, el sector energético —especialmente las centrales hidroeléctricas estatales— no recibía inversiones de esta magnitud. La reactivación de proyectos claves como “El Cajón” y Río Lindo representa no solo un alivio técnico para el sistema, sino también una oportunidad para fortalecer la soberanía energética del país.
Además, el impulso de tecnologías como la geotermia abre la puerta a una diversificación que podría posicionar a Honduras como un referente regional en energías renovables.
La administración del gobierno de LIBRE a través de Xiomara Castro, ha hecho del rescate del sector energético una prioridad nacional, no solo para asegurar el abastecimiento a futuro, sino también para cumplir con compromisos internacionales en materia de cambio climático.
Con esta renovada alianza con Japón, el país se perfila para dejar atrás años de crisis energética y avanzar hacia una era más verde, con energía limpia y accesible para todos.

