El Gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, conmemoró el 80 aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este acto no solo recordó la creación de una de las instituciones más importantes del siglo XX, sino también reafirmó el compromiso del país con los valores de paz, desarrollo y derechos humanos que promueve el organismo internacional.
Ocho décadas de trabajo por la paz y la justicia global desde su creación en 1945, la ONU ha sido un espacio de diálogo y acción conjunta que ha acompañado a la humanidad en momentos decisivos. Ha mediado en conflictos, impulsado el desarme, defendido los derechos fundamentales y promovido el desarrollo sostenible. Ocho décadas después, su papel sigue siendo esencial en la construcción de un mundo más justo, seguro y solidario, donde los pueblos puedan convivir bajo los principios de respeto mutuo y cooperación internacional.
Honduras y la ONU: una alianza para el desarrollo sostenible
El Canciller de la República, Javier Bu Soto, destacó la importancia de esta relación estratégica, señalando que la cooperación con las agencias, fondos y programas del Sistema de Naciones Unidas ha permitido avances tangibles en áreas clave como la reducción de la pobreza, la igualdad de género, la protección del medio ambiente y la atención a desastres naturales. Estas acciones reflejan el compromiso del Gobierno de la Presidenta Xiomara Castro con la transformación social y la justicia para el pueblo hondureño.
El titular de Relaciones Exteriores subrayó el aporte de organismos como el PNUD, la FAO, la OPS, UNICEF y ONU Mujeres, cuyos programas han fortalecido las capacidades locales y generado oportunidades para miles de familias. Estas alianzas han sido un pilar en la construcción de políticas públicas que priorizan a las comunidades más vulnerables, reafirmando la voluntad del gobierno de trabajar de la mano con el sistema de Naciones Unidas.
Al conmemorar este aniversario histórico, Honduras reafirma su fe en el multilateralismo como la vía más legítima para enfrentar los desafíos globales. El país reitera su confianza en la ONU como espacio de concertación, diálogo y acción colectiva, y renueva su compromiso con los principios fundacionales de la organización: la igualdad soberana, la cooperación y la búsqueda de un mundo más justo, pacífico y solidario para todos los pueblos.

