El gobierno de la presidenta Xiomara Castro, a través de la ministra de la presidencia, Sarahí Cerna, supervisó este martes un moderno y sofisticado sistema de vigilancia costera (SIVICO) en Puerto Castilla, Trujillo, Colón.
Este equipo de origen italiano y dotado de alta tecnología tendrá como objetivo primordial la vigilancia del litoral para la detección y combate de las acciones del crimen organizado y el narcotráfico que operan en la zona.
La puesta en marcha de esta herramienta es una línea estratégica de lucha contra el narcotráfico impulsada directamente por la presidenta constitucional de la república y comandanta general de las Fuerzas Armadas (FFAA), Xiomara Castro.
Objetivo central y financiamiento
El nuevo SIVICO fortalecerá significativamente las capacidades de la naval hondureña, según destacaron las autoridades presentes. Su función principal será rastrear y monitorear embarcaciones sospechosas y cualquier actividad ilícita que se desarrolle en el mar Caribe.
Un detalle clave es que tanto este proyecto de vigilancia costera como un sistema complementario de monitoreo aéreo fueron construidos y adquiridos exclusivamente con fondos nacionales, subrayando el compromiso del estado con la seguridad y la soberanía.
Alcance de la estrategia antinarcótica
La acción en Trujillo se enmarca en una estrategia integral delegada por la presidenta Castro. La ministra Cerna, horas antes de la ceremonia en Colón, realizó otra inspección crucial por delegación presidencial:
- Inspección Previa: La ministra Cerna supervisó el primer sistema de monitoreo aéreo ubicado en la Base Naval de Caratasca, Gracias a Dios.
- Enfoque del Sistema Aéreo: Este equipo en caratasca se enfocará específicamente en la vigilancia de aeronaves, cerrando otra de las principales rutas utilizadas por las redes de narcotráfico para ingresar estupefacientes al país.
La coordinación entre el sistema aéreo en Gracias a Dios y el sistema costero en Colón busca crear un doble cerco de seguridad en el Corredor del Caribe, una zona históricamente afectada por el tráfico de drogas.
La ministra de la presidencia, Sarahí Cerna, subrayó la importancia de estos mecanismos de rastreo para el futuro de la seguridad nacional. Aunque el texto original solo menciona que ella destacó la importancia de estos mecanismos de rastreo para fortalecer las capacidades de la naval hondureña, se puede inferir el tono de sus declaraciones, haciendo hincapié en la recuperación de la soberanía marítima y aérea de Honduras frente a las amenazas del crimen transnacional.
La presencia de la ministra, en representación de la comandanta general de las FFAA, refuerza la idea de que esta iniciativa es una prioridad directa de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo.
Implicaciones a largo plazo
La inversión en tecnología de punta de origen italiano representa un salto cualitativo en la capacidad de respuesta de la Fuerza Naval de Honduras (FNH). Se espera que la operación de estos sistemas no solo se traduzca en más incautaciones de droga, sino también en la desarticulación de las estructuras logísticas del narcotráfico que se benefician de la geografía costera del país.
Los proyectos de Trujillo y Caratasca consolidan el compromiso de la actual administración con la modernización de las capacidades de defensa y seguridad, utilizando recursos propios para responder a los desafíos globales que afectan al territorio nacional. La ubicación estratégica de ambos sistemas permite una cobertura integral de las áreas críticas de ingreso de cargamentos ilícitos.
El despliegue del moderno Sistema de Vigilancia Costera (SIVICO) en Trujillo, Colón, y el sistema de monitoreo aéreo en Caratasca, Gracias a Dios, no solo representan una inversión crucial en seguridad nacional, sino que también actúan como una clara validación del liderazgo estratégico de la presidenta Xiomara Castro en la lucha contra el narcotráfico y el crimen

