El ministro de la Secretaría de Finanzas, Christian Duarte, y de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada, en representación del Gobierno de Honduras anunciaron la firma del Canje de Notas con la República Popular China.
Un paso que permitirá la llegada de una misión de expertos para evaluar el proyecto hidroeléctrico Patuca II-A, valorado en 525 millones de dólares.
El proyecto Patuca II-A tiene como objetivo generar 150 megavatios de energía limpia, convirtiéndose en una de las obras más relevantes para el futuro del sistema eléctrico nacional.
Durante la firma, también estuvo presente el embajador de China en Honduras, Yu Bo y el Embajador de Honduras en la República Popular China, Dr. Salvador Moncada, quien acompañó a las autoridades nacionales en la oficialización de este proceso.

Durante la firma, Christian Duarte mencionó que la importancia de este paso en la relación bilateral entre ambos países.
“La Presidenta Xiomara Castro dio un paso trascendental en la historia económica de Honduras al establecer relaciones con la República Popular de China; la economía de mayor crecimiento en el mundo, con un avance tecnológico boyante y con una vocación demostrada en materia de cooperación Sur-Sur, que hoy se materializa una vez más en este anuncio que hacemos al pueblo de Honduras”.
Además, la misión integrada por 13 profesionales de alto nivel técnico permanecerá en Honduras del 14 al 29 de septiembre para realizar la evaluación del Proyecto Patuca II-A, con el apoyo de la Agencia China de Cooperación Internacional para el Desarrollo (CIDCA).
¿Qué incorpora el Proyecto Patuca II-A.?
El Proyecto Patuca II-A incorpora control de inundaciones, abastecimiento de agua potable y riego agrícola, consolidándose como una obra multipropósito para el desarrollo en el país.
Asimismo, Erick Tejada mencionó en un post de su cuenta de «X» que el proyecto no solo contribuirá al fortalecimiento de la energía, sino que también tendrá un enfoque multipropósito, orientado a crear infraestructura resiliente frente al cambio climático y a proteger a la población hondureña.
Con esto, Honduras fortalecerá la capacidad energética, se mejora la competitividad y se generan beneficios directos para cientos de hondureños como parte de una política exterior abierta y estratégica.




