Cientos de ciudadanos y militantes del Partido Libertad y Refundación (LIBRE) protagonizan por segundo día consecutivo, manifestaciones pacíficas en Tegucigalpa, capital de Honduras, alzando su voz en rechazo al nuevo fraude electoral que el bipartidismo y sus aliados intentan perpetrar en los próximos comicios generales de noviembre.
Los manifestantes expresaron su apoyo a la denuncia penal interpuesta por el miembro del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, contra las consejeras Cossette López (Partido Nacional) y Ana Paola Hall (Partido Liberal) por presuntas irregularidades en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
La protesta, que se ha desarrollado tanto en el anexo del CNE ubicado en las cercanías del Hospital San Felipe, como en los bajos del Congreso Nacional, busca presionar para que se reviertan las modificaciones al TREP que, según Ochoa, restablecerán los mecanismos de fraude similares a los de 2013 y 2017.
Denuncia de Ochoa desata alerta ciudadana
El consejero acusó a López y Hall de usurpación de funciones públicas y violación de deberes, al modificar el pliego de condiciones del TREP sin la debida sesión de pleno del CNE y de incluir un paso ilegal que permitiría a representantes partidarios decidir qué resultados se divulgan.
Marlon Ochoa detalló en su denuncia que la Ley de Contratación del Estado exige que el pleno del CNE apruebe y enmiende los pliegos de condiciones.
Sin embargo, una enmienda crucial para el sistema TREP fue publicada sin una convocatoria a sesión de pleno, lo que Ochoa califica como una usurpación de funciones.
La segunda denuncia se centra en la inclusión de un paso no contemplado en la Ley Electoral, que permitiría a «un nacionalista y un liberal» manipular la divulgación de resultados.
Ochoa enfatizó que la ley exige la publicación «inmediata» de las actas de cierre por parte de las Juntas Receptoras de Votos, sin intromisiones de terceros.
Además, el artículo 279 de la Ley Electoral requiere que los mecanismos de divulgación de resultados preliminares sean aprobados por consenso de los tres consejeros, lo cual, según su denuncia, no ocurrió.
«El día de hoy el pueblo hondureño impidió que se concretara una violación a esta ley de la electoral mediante la manifestación pacífica que se realizó en las instalaciones del Consejo Nacional Electoral en el San Felipe», afirmó Ochoa ayer, haciendo un llamado al Ministerio Público para que investigue y actúe con prontitud ante estos presuntos delitos electorales.
El clamor de los manifestantes: «No vamos a permitir otro fraude»
Los ciudadanos que participaron en las movilizaciones reiteraron su exigencia de transparencia.
Un manifestante expresó: «Queremos elecciones transparentes y que no volvamos al 2013 y 2017 que nos hicieron fraude».
Resaltó la capacidad de LIBRE para ganar y la determinación del pueblo: «Ya Rixi así lo dijo, esta vez no vamos a permitir que nos quiten el gane, porque tenemos una mujer que tiene valor».
También criticó duramente al candidato liberal Salvador Nasralla, señalando su incongruencia al haber denunciado el mismo sistema TREP en 2017 que ahora parece avalar al unirse al bipartidismo.
«Lo que él critica hoy, mañana es bueno. O sea, es una persona que no tiene criterio, que no tiene principios, que no tiene nada», manifestó.
Otro ciudadano señaló directamente a Cossette López y al Partido Liberal por intentar «cambiar la forma del sistema electoral que se está viniendo dando desde el 2021», buscando «volver al fraude, como se venía eligiendo en el pasado, en el 2013, el 2017 con la curva de Batson y los votos rurales».
Exigió la salida de Cossette López del CNE, acusándola junto a Ana Paola Hall de cometer un «delito electoral» y prometió apoyar al consejero Ochoa «al 100 % hasta el final de las consecuencias».
Por su parte, una madre de familia que acompañaba la protesta señaló que lo que pretende el bipartidismo sería un total retroceso para nuestro país, enumerando que principalmente sería volver a un país sin democracia lo que dañaría también a la economía y sociedad en general, por lo que resaltó la importancia de tener una consciencia de lo que se está fraguando desde el interior del CNE.
Los manifestantes fueron enfáticos en que su protesta es pacífica, voluntaria y con consciencia, desmintiendo reportes de algunos medios de la oligarquía que la describieron como violenta y que era financiada por el gobierno.
Las movilizaciones ciudadanas subrayan la vigilancia y determinación del pueblo hondureño para salvaguardar la integridad de su proceso electoral.

