El huracán Melissa, actualmente de categoría 3, continúa su paso devastador por el Caribe tras impactar Jamaica como un poderoso ciclón de categoría 5, con vientos sostenidos de hasta 185 millas por hora (298 km/h), convirtiéndose en el huracán más fuerte que ha azotado la isla en los registros modernos, según reportes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El fenómeno dejó graves daños en Jamaica, con inundaciones generalizadas, cortes eléctricos masivos y la destrucción de viviendas e infraestructuras en las parroquias de St. Elizabeth y Manchester. Las autoridades informaron de miles de personas evacuadas y el cierre temporal de carreteras y hospitales afectados por el paso del ojo del huracán.
Tras abandonar Jamaica, Melissa perdió algo de fuerza al ingresar al mar Caribe occidental, degradándose a categoría 3 mientras se aproxima a la región oriental de Cuba, donde ya se han ordenado evacuaciones preventivas en varias provincias. Se prevén lluvias torrenciales de hasta 500 milímetros, acompañadas de oleaje peligroso y deslizamientos de tierra.
Una evolución acelerada
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el sistema mantiene una trayectoria hacia el noreste, con posibilidades de afectar también las Bahamas en las próximas horas. Aunque se espera un ligero debilitamiento, el huracán continúa siendo una amenaza significativa para el Caribe insular.
Melissa se formó el 21 de octubre en el Atlántico tropical y experimentó una intensificación rápida, impulsada por las altas temperaturas oceánicas. Los expertos señalan este fenómeno como una advertencia de los efectos del cambio climático, que favorecen tormentas más intensas y de evolución acelerada en la región.
