
Con el objetivo de salvaguardar los valiosos bosques nacionales, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) ha anunciado el lanzamiento del Plan Nacional contra plagas y enfermedades forestales 2024.
Este ambicioso plan tiene como meta principal desarrollar procesos de salud y sanidad forestal para preservar los ecosistemas forestales del país.
Cabe resaltar que, el ICF invertirá 66 millones para este Plan Nacional que busca contrarrestar las plagas y enfermedades forestales.
Entre las acciones de prevención destacadas en este plan se incluyen
- Monitoreos terrestres y aéreos en las zonas afectadas: Se llevarán a cabo exhaustivos monitoreos tanto desde tierra como desde el aire para identificar áreas afectadas por plagas o enfermedades forestales.
- Colocación de trampas con feromonas para atrapar el gorgojo: Se implementará esta estrategia para controlar la propagación de una de las plagas más devastadoras para los bosques.
- Asignación de técnicos forestales para la detección de la plaga: Se desplegará personal especializado en la detección temprana de plagas y enfermedades, permitiendo una respuesta rápida y eficaz.
- Incorporación de 18 brigadas de control de la enfermedad: Se formarán brigadas especializadas en el control y erradicación de las enfermedades que afectan a los bosques, con el fin de actuar de manera coordinada y eficiente.
- Protección de más de 700 mil hectáreas de bosques de pino: Se implementarán medidas específicas para proteger una extensa área de bosques de pino, preservando así un ecosistema vital para la biodiversidad y el equilibrio ambiental.
- Análisis y seguimiento de estadísticas de afectación de forma inmediata: Se establecerá un sistema de seguimiento en tiempo real de la afectación de plagas y enfermedades, permitiendo una respuesta ágil y adaptada a las necesidades del momento.
Este plan representa un importante paso hacia adelante en la protección y conservación de los bosques nacionales. Con estas medidas preventivas y de control, se espera mitigar los impactos negativos de las plagas y enfermedades, asegurando así la salud y la sostenibilidad de nuestros ecosistemas forestales para las generaciones futuras.







