El secretario de Infraestructura y Transporte (SIT), Octavio Pineda, respondió a las acusaciones sobre la inoperatividad de los radares en el aeropuerto de Palmerola, señalando que la falta de funcionamiento se debe a una «mala decisión anterior» del gobierno del expresidente y narcotraficante convicto, Juan Orlando Hernández alias «JOH», exacerbada por la «intromisión» de la Superintendencia de la Alianza Público-Privada (SAPP).
Problemas desde el gobierno anterior
Pineda explicó que la situación actual del aeropuerto de Palmerola se originó en el gobierno anterior, cuando el expresidente Juan Orlando Hernández solicitó a la concesionaria Palmerola International Airport (PIA) iniciar operaciones de manera anticipada.
A pesar de que PIA señaló que no contaba con la infraestructura completa, el Estado se comprometió a realizar las obras faltantes, incluyendo la torre de control, las luces de pista y los radares, con fondos del convenio Honduras-España.
«Mucho del tema de la degeneración de esta situación que hoy nos encontramos fue por malas decisiones anteriores», afirmó Pineda, argumentando que las obras debieron haber sido responsabilidad del concesionario, no del Estado.
Acusaciones contra la SAPP y un memorándum en riesgo
El secretario de la SIT reveló que en enero de 2024 firmó un memorándum de entendimiento con PIA para resolver los problemas pendientes.
Este acuerdo logró que la concesionaria retirara una demanda de entre 10 y 12 millones de dólares contra el Estado de Honduras y puso en funcionamiento la terminal de carga.
Sin embargo, Pineda lamentó que la SAPP ha obstaculizado el avance al declarar nulo el acuerdo, e incluso ha amenazado con acciones legales.
«Ellos han hasta amenazado», mencionó Pineda. «Es la única forma rápida que nosotros vemos para poner nosotros a punto esas obras».
El ministro detalló que la inversión necesaria para finalizar los trabajos, incluyendo la instalación de luces de pista permanentes, la central eléctrica y las ayudas de aeronavegación, es de aproximadamente 1 a 1.5 millones de dólares.
Pineda confirmó que, debido a la falta de radares, los aviones que aterrizan en Palmerola deben conectarse con el sistema de aeronavegación del aeropuerto de Toncontín, lo que representa un grave problema de «seguridad nacional».

