En un reciente panel titulado «Justicia Fiscal: La Lucha Contra la Oligarquía Transnacional», expertos de diversas partes del mundo abordaron la necesidad urgente de una Justicia Fiscal efectiva y la lucha contra la desigualdad en la región de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
El rol de las élites y la soberanía nacional
Attiya Waris, experta independiente de las Naciones Unidas sobre la deuda externa de Kenia, subrayó que las élites han fallado en apoyar a sus propios pueblos, mientras protegen intereses internacionales.
Destacando la importancia de implementar estrategias impulsadas por la CELAC para reducir la desigualdad, cerrar brechas fiscales y reafirmar la soberanía de los estados. Según Waris, es fundamental que los empresarios internacionales paguen impuestos justos, equivalentes al 15% de sus ganancias, para disminuir la pobreza mediante un enfoque centrado en los derechos humanos.
Solidaridad y gestión de la Deuda
Fadhel Kaboub, Presidente del Instituto Global para la Prosperidad Sostenible de Túnez, afirmó que, «Un sistema fiscal justo no puede ser impuesto unilateralmente». Y abogó por la solidaridad entre países para enfrentar unidos estos desafíos y mejorar la gestión de la deuda existente.
Transparencia Financiera y Justicia Tributaria
Matti Kohonen, Director ejecutivo de Financial Transparency Coalition del Reino Unido, denunció la existencia de secretos financieros que permiten a las empresas fantasma ocultar los nombres de sus propietarios y evadir impuestos, contribuyendo al actual capitalismo en Honduras. Kohonen enfatizó la necesidad de una mayor transparencia y justicia tributaria.
La Soberanía
Marlon Ochoa, Ministro de Finanzas de Honduras, vinculó el concepto de soberanía con los eventos del golpe de estado en 2009, señalando que el enriquecimiento de la élite económica contrasta con el empobrecimiento de la mayoría de la población. Ochoa sostuvo que la verdadera soberanía radica en el empoderamiento del pueblo para controlar su propio destino.
El panel concluyó con un llamado a una mayor colaboración internacional y la implementación de políticas fiscales justas que prioricen los derechos humanos y la equidad económica en la región.

