Rodolfo Pastor de María, Ministro de la Secretaría de Estado de la Presidencia (SEP), expreso que, disminuir la desigualdad es clave para reducir la corrupción y la impunidad. Actualmente se a perdido la conciencia social de poderle resolver las necesidades a la población marginada, por esta razón urge la probación de la Ley de Justicia Tributaria siendo esta justa y necesaria.
Cabe mencionar que, según datos del Banco Mundial, el 10% de los más ricos del país concentran el 50% de la riqueza, esto permite que se genere una corrupción de manera desenfrenada, sin que nadie rindiera cuentas.
El ministro Rodolfo Pastor, manifestó que, mientras un reducido grupo concentre la riqueza, la mayoría de la población esta desprotegida. Entonces ese grupo pequeño que controla la parte económica y política en el país, no tiene ninguna respuesta para rendirle cuentas a la población, porque esa mayoría esta marginada.
Asimismo, envío un mensaje a los empresarios del Consejo de la Empresa Privada (Cohep), como también, a los que son parte del consejo anticorrupción, a que los acompañen en la propuesta que se presento al Congreso Nacional.
La Ley de Justicia Tributaria, busca una reformar desde la raíz con el objetivo de mejorar las recaudaciones de los impuestos para darle una respuesta justa y equitativa a la población en general.
Con la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria, se dejaría de exonerar más de 500 mil millones de lempiras a este grupo selectivo de empresario en el país, los que por décadas a generados parte del atraso y la pobreza del pueblo hondureño.
Finalmente expreso que, «Si la empresa privada, la sociedad civil, la academia, los grupos organizados, nos acompañan en la aprobación de La Ley de Justicia Tributaria, Honduras estaría dando un paso histórico para los destinos de la población«.
El gobierno del Socialismo Democrático de la Presidenta Xiomara Castro, continua trabajando para el pueblo hondureño, para mejorar sus condiciones de vida impulsando la Ley de Justicia Tributaria siendo esta justa, necesaria, influyente y equitativa, de tal manera que nos permitiría disminuir los índices de corrupción e impunidad, retribuyendo riqueza y poder en nuestra población.

