La Secretaría de Salud de Honduras (SESAL) a través de la Unidad de Vigilancia de la Salud, emitió un comunicado oficial tras la alerta epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), publicada el pasado 28 de agosto.
En dicho informe se advierte sobre el aumento global de casos de Chikungunya y Oropouche, con brotes confirmados en Brasil, Chile, México, India y China. Esta situación obliga a los países de la región, incluido Honduras, a reforzar sus sistemas de prevención y respuesta sanitaria.
De acuerdo con el monitoreo nacional, durante las semanas epidemiológicas 01 a la 34 de 2025 se reportaron siete casos sospechosos de Chikungunya en Honduras. Aunque hasta la fecha no se han registrado sospechas ni confirmaciones de Oropouche, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia activa ante la posible circulación del virus.
El Chikungunya, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, provoca fiebre súbita, dolores articulares severos y, en fases más prolongadas, complicaciones crónicas que afectan la calidad de vida de las y los pacientes.
Por su parte, el virus Oropouche se manifiesta con fiebre, cefalea intensa, dolores musculares y síntomas neurológicos en casos graves. Ambos representan una amenaza especial para sectores vulnerables como personas mayores, mujeres embarazadas, niños y pacientes con enfermedades crónicas.
La SESAL ha ordenado el fortalecimiento de las redes de atención, la organización de triajes clínicos en hospitales y la notificación oportuna de casos sospechosos en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud.
Además, se insiste en las medidas preventivas comunitarias: mantener recipientes de agua cubiertos y eliminar criaderos del mosquito. Este llamado busca compensar la debilidad histórica del Estado en materia de saneamiento ambiental, donde el peso del control vectorial recae, una vez más, sobre la población trabajadora y empobrecida.

