En una incisiva columna de opinión, la socióloga, Leticia Salomón analizó las estrategias de la oposición en Honduras, el tradicional bipartidismo, conformado por los partidos Liberal y Nacional, concluyendo que están recurriendo a todos sus recursos históricos para «impedir, a como dé lugar, que LIBRE gane las elecciones generales de 2025».
Bajo el título «EL BIPARTIDISMO ANTE LAS ELECCIONES: ¡VAN CON TODO, POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS!», Salomón desglosa cómo la táctica central se ha perfeccionado desde la transición a la democracia: el fraude electoral en Honduras.
El fraude en Honduras y la cuestión de «¿quién cuida a los cuidadores?»
Salomón sostiene que, en este proceso electoral, han aflorado tres elementos antidemocráticos prohibidos: intentar hacer fraude, meter personajes no políticos (militares, pastores, sacerdotes) en la contienda, y acudir a gobiernos extranjeros pidiendo intervención, lo que vulnera la soberanía.
La socióloga pone el foco en la composición de los órganos electorales (CNE y TJE), lamentando que estén integrados por representantes de los partidos en contienda. Esta situación facilita «presiones explosivas» que provocan fallos a favor o en contra, más allá de la ley.
«Si una de las consejeras queda expuesta como la operadora del fraude en el CNE y dos de los Magistrados del TJE se ponen de acuerdo para dar un fallo favorable… es lógico preguntarse a quién le corresponde corregir lo que no se hizo bien y darle a la ciudadanía las necesarias garantías de transparencia en los resultados electorales,» cuestiona Salomón, resumiendo el dilema de «¿QUIÉN CUIDA A LOS CUIDADORES?».
La socióloga afirma que el objetivo central del bipartidismo es impedir el triunfo de LIBRE, al considerarlo «el tercero en discordia» que vino a alterar el pacto de gobernabilidad y la rotación de poder.
El despliegue de «sicarios de la verdad» y la injerencia religiosa
Salomón enumera las tácticas desesperadas de la oposición, que van desde la «manipulación mediática a través de las grandes corporaciones» hasta la «agitación desesperada de las creencias religiosas» a través de pastores incondicionales.
- Intento Militar Fallido: La articulista señala que, ante la «impotencia por controlar la cúpula de las Fuerzas Armadas», líderes del bipartidismo han intentado presionar por un «golpe de barracas» y exigir a los militares que salgan «a defender la Constitución», a pesar de que ellos mismos les otorgaron esas funciones políticas.
- Contravención Constitucional: Critica duramente la alianza entre Liberales y Nacionalistas con pastores evangélicos, recordando el legado morazánico de separación entre Iglesia y Estado. Señala que esta alianza viola el Artículo 77 de la Constitución, el cual prohíbe a los ministros de las diversas religiones «ejercer cargos públicos ni hacer en ninguna forma propaganda política, invocando motivos de religión».
Como reflexión final, Salomón califica a los políticos del bipartidismo trasnochado como «pícaros, ambiciosos, cínicos, irrespetuosos de la Constitución, tramposos y fraudulentos», concluyendo que sus movimientos desesperados (desde buscar alianzas de última hora hasta tocar las puertas de embajadas) demuestran que, en el fondo, presienten su derrota el próximo 30 de noviembre.

