El cultivo de rambután, más conocidas como Lichas, una exótica fruta tropical, se ha convertido en uno de los principales motores económicos para Honduras, generando una derrama de más de 500 millones de lempiras en divisas a través de su exportación. En los últimos años, este cultivo ha demostrado un crecimiento impresionante, posicionando al país como uno de los mayores exportadores de lichas en la región.
Actualmente, entre 2,500 y 3,000 productores se encargan de cultivar unas 7,000 manzanas de rambután, con una producción que alcanza los 11 millones de libras anuales, equivalentes a más de 2.2 millones de cajas de 5 libras. Esta producción se exporta principalmente a mercados como El Salvador, Estados Unidos y Canadá, países donde la demanda de frutas tropicales sigue en aumento.
El impacto de esta industria va más allá de las cifras económicas, ya que ha sido clave para la generación de empleo en diversas zonas del país. Más de 15,000 empleos temporales se crean cada año gracias al cultivo del rambután, de los cuales un 25% están ocupados por mujeres. Las principales áreas productoras de esta fruta son los departamentos de Cortés, Atlántida y Yoro, que durante los meses de mayor cosecha (septiembre, octubre y noviembre) experimentan un auge en la actividad económica local.
Este éxito no es casual. La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ha trabajado de cerca con los productores para mejorar la competitividad del sector mediante capacitación técnica, asistencia con riego, y programas de financiamiento como los créditos «Agromoney». Además, la creación de centros de acopio municipales y la reciente reunión del Comité Nacional de la Cadena Rambután demuestran un esfuerzo coordinado para fortalecer aún más la industria.
Desde una perspectiva política, el gobierno de Honduras ha apostado por un modelo de crecimiento sostenible, impulsando políticas que no solo beneficien a los exportadores, sino que también promuevan la seguridad alimentaria y el desarrollo rural. La apuesta por el rambután se enmarca dentro de una estrategia más amplia para diversificar los mercados y continuar posicionando a Honduras como un referente en la exportación de productos agrícolas.
Con un enfoque renovado en la competitividad y sostenibilidad, el cultivo de rambután sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias hondureñas, y el gobierno continúa fortaleciendo el sector agrícola para asegurar un futuro prometedor para los productores y la economía del país.

