En el marco de la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, el ministro de Finanzas, Christian Duarte, reiteró el llamado a aprobar la Ley de Justicia Tributaria.
Durante su intervención, destacó mientras una familia pobre entrega el 50% de sus ingresos en impuestos, las 10 familias más ricas del país apenas contribuyen con el 0.03%. Y esto debe terminar.
El ministro señaló que el propio secretario de la ONU, António Guterres, fue claro al afirmar que el financiamiento es el motor principal del desarrollo. Para eso, los países deben tener un sistema de impuestos suficiente y justo.
En Honduras, ocurre lo contrario, quienes tienen menos son los que más pagan, mientras los grandes empresarios gozan de privilegios que les permiten evadir sus impuestos fiscales.
“Cómo se financian los presupuestos públicos con impuestos esencialmente. Si los países no recaudan lo suficiente y si además recaudan de forma injusta, estamos más bien en un escenario de deterioro o de retroceso”.
Por eso, según Duarte, la Ley de Justicia Tributaria no puede seguir esperando, esta propuesta no solo busca hacer que los ricos paguen lo que les corresponde, sino también garantizar que el Estado cuente con los recursos necesarios para invertir en salud, educación, infraestructura y prevención de desastres provocados por el cambio climático.
De igual forma, la presidenta Xiomara Castro manifestó,
«Hago un llamado urgente a una transformación estructural del sistema financiero global: a eliminar los privilegios fiscales, el control desmesurado de los poderosos y a construir un modelo de financiamiento con justicia y dignidad”.
Honduras necesita un cambio y ese cambio comienza por exigir a las diez familias más ricas que paguen sus impuestos. El Congreso Nacional debe responder al clamor del pueblo y aprobar de inmediato la Ley de Justicia Tributaria.

