El presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, se pronunció contra cualquier tipo de injerencia extranjera en los asuntos internos del país, dejando claro que Honduras no acepta presiones ni condicionamientos externos.
En su mensaje, mencionó que quienes liberan narcotraficantes demuestran no tener compromiso con su propio pueblo ni con las vidas de los hijos de los electores y contribuyentes.
Además, resaltó que la soberanía de Honduras no está en negociación y recordó que el derecho internacional prohíbe de forma expresa cualquier intervención política, económica o diplomática en los asuntos internos de un Estado. Señalando que esta prohibición está respaldada por la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de la Organización de Estados Americanos y la Convención de Viena, normas que obligan a todos los países sin excepción.
En su mensaje, afirmó que nadie puede alegar desconocimiento, ya que la prohibición de intervenir, presionar o coaccionar procesos electorales es una obligación universal. Indicó que cualquier intento de influir desde el exterior en la voluntad popular representa una violación directa a los principios democráticos.
El presidente del Congreso también citó ejemplos internacionales, señalando que en Europa ya se ha reconocido que cuando la injerencia extranjera contamina un proceso electoral, este debe corregirse o incluso repetirse. Mencionó el caso de Rumanía, donde en mayo de 2025 se repitieron las elecciones presidenciales tras la anulación de los comicios por graves violaciones y acusaciones de intervención extranjera, con el objetivo de restaurar la legalidad democrática.

Luis Redondo reiteró que Honduras decide por Honduras y que la voluntad del pueblo es inviolable. Aseguró que cuando la presión externa afecta el voto ciudadano, la legitimidad del proceso se rompe, y que la defensa de la soberanía y de la decisión popular es un principio que debe respetarse sin excepciones.

