El excandidato presidencial por el opositor Partido Liberal, Luis Zelaya, generó una fuerte reacción política este viernes al destacar públicamente la capacidad y experiencia de la candidata oficialista del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, para gobernar Honduras.
Al mismo tiempo, el dirigente liberal confirmó que no brindará su apoyo al candidato de su propio partido, Salvador Nasralla, criticando la falta de propuestas y coherencia en su campaña.
En un claro distanciamiento de la línea oficial de su instituto político, Zelaya urgió a los hondureños a emitir un voto razonable e inteligente en las próximas elecciones del 30 de noviembre, invitándolos a centrarse en el perfil y la trayectoria de los aspirantes.
El expresidenciable utilizó un argumento contundente para justificar su inclinación hacia la candidata de LIBRE.
Es una decisión inteligente, pensando en Honduras. Que prevalezca la conciencia de cada quien viendo el perfil de los candidatos, recalcó el líder liberal, refiriéndose a la importancia del voto.
Zelaya hizo un llamado a la ciudadanía a no caer en la ceguera política y defendió el curriculum vitae de la candidata oficialista, Moncada, quien ha ocupado altos cargos en el pasado gobierno.
No podemos caer en la ceguera política. Quien ha tenido experiencia en ministerios y finanzas conoce el Estado como nadie enfatizó el líder liberal, resaltando que el conocimiento del aparato estatal debe ser un requisito fundamental para el próximo gobernante.
Este espaldarazo a Moncada, aunque no implica un apoyo formal de su partido, subraya una fractura interna significativa dentro del Partido Liberal a pocos días de la contienda electoral.
Profundizando en las dinámicas internas de su partido, Zelaya no solo omitió apoyar a Salvador Nasralla, sino que también señaló los problemas de fondo que, a su juicio, afectan al Partido Liberal en la actual pugna por el voto opositor.
El dirigente señaló que su institución ha fallado en consolidar una estructura de mando fuerte y unificada, lo cual está teniendo repercusiones negativas en el proceso electoral.
- Falta de Liderazgo Consolidado: Zelaya indicó que la ausencia de un liderazgo fuerte dentro del partido les está pasando factura en un momento crucial de la política nacional.
- Rechazo a Nasralla: Confirmó su decisión de no respaldar la candidatura de Salvador Nasralla, argumentando una falta de propuestas y coherencia en la plataforma electoral del aspirante.
La postura de Luis Zelaya se interpreta como un golpe a la unidad del Partido Liberal y refuerza la narrativa de que el voto opositor podría dispersarse, beneficiando indirectamente a la candidata del oficialismo.
Sus declaraciones marcan un punto de inflexión en el panorama político, enfocando el debate en la experiencia de gestión y el conocimiento del Estado por encima de las tradicionales lealtades partidistas.

