El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, se refirió a la denuncia de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ) sobre la presunta adjudicación de fondos estatales para una campaña de desprestigio contra las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López.
Ochoa, sin conocer los detalles de la investigación, afirmó que la objetividad de las organizaciones de la sociedad civil se ha visto comprometida por su afiliación política.
Falta de imparcialidad en organizaciones civiles
Ochoa lamentó que, a diferencia de tiempos pasados, las organizaciones de sociedad civil en Honduras ya no son «imparciales» y se han sumado a las campañas de partidos políticos. «Ahora todas las organizaciones tienen partido político», señaló, y añadió que esto «afecta, pienso yo, su objetividad».
El consejero destacó que es «evidente para toda la población» que algunas organizaciones están «desbocadas en apoyar ciertas campañas».
El consejero también extendió su crítica a los líderes religiosos, mencionando que, a pesar de tener una prohibición constitucional para participar en política, apoyan abiertamente a ciertos candidatos.
«A mí me parece que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios dice la Biblia, ¿verdad? Y esto debe mantenerse de esa manera», expresó.
«Mi Nota» responde a las acusaciones de la ASJ
La denuncia de la ASJ menciona directamente a este medio digital Mi Nota, que respondió a las acusaciones defendiendo su línea editorial.
Mi Nota se define como un proyecto comunicacional que surgió para «romper el cerco mediático» de los grupos de poder de Honduras y que apuesta por el periodismo «al servicio de la gente y sobre todo de la verdad».
Mi Nota destaca que, los medios tradicionales han jugado un rol clave en el «debilitamiento de la democracia» al ser funcionales a los intereses de las élites. Mi Nota se presenta como un «contrapeso necesario» que no se somete a la línea editorial de las grandes corporaciones mediáticas.
La ASJ es una «institución aliada del Partido Nacional» que ha validado y legitimado la gestión de gobiernos manchados por el narcotráfico y la corrupción, como el de Juan Orlando Hernández.
Mi Nota reitera que seguirá firme en su compromiso de «dar a conocer la verdad y romper el cerco mediático impuesto por los grupos de poder».

