La Organización de los Estados Americanos (OEA) encendió las alarmas sobre la crisis electoral en Honduras luego de que el jefe de la Misión de Observación Electoral (MOE/OEA), Eladio Loizaga, presentara un informe que subraya la falta de certeza en el proceso.
En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, celebrada el 15 de diciembre de 2025, Loizaga ofreció una valoración severa sobre el tramo postelectoral, en un escenario de preocupación regional marcado por la poca transparencia y el debate sobre la legitimidad del resultado.
Denuncia de falta de pericia y demora injustificable
La MOE/OEA constató dos problemas cruciales durante su observación:
- Demoras en la gestión: La misión observó demoras en la gestión del material electoral durante su repliegue.
- Falta de Pericia Tecnológica: Se encontró una marcada falta de pericia en el diseño, desarrollo y ejecución de las soluciones tecnológicas utilizadas para el procesamiento de resultados.
La Misión enfatizó que la dilación en el procesamiento y la publicación de resultados fue calificada como «injustificable». Loizaga recalcó que el debate no debe diluirse en excusas técnicas, ya que las actas físicas son las que contienen los resultados, y la tecnología, aunque puede agilizar el conteo, no es el núcleo del sistema electoral.
Exigencia de decisiones expedidas
El informe demandó a la autoridad electoral hondureña tomar decisiones de forma expedita.
La MOE/OEA advirtió que ya es «inaceptable culpar al software o a la empresa proveedora» por los retrasos y las fallas. La presentación de este informe se realizó en el Salón Simón Bolívar de la sede de la OEA, donde los Estados miembros analizaron los hallazgos en un contexto de evidencia de injerencia extranjera y cuestionamientos a la transparencia del proceso.

