La embajadora de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Luz Baños Rivas, rechazó hoy de forma enérgica que la observación electoral internacional sea utilizada como un mecanismo de polarización o intervencionismo en los procesos democráticos, haciendo clara referencia a la tensa situación electoral que atraviesa Honduras.
Durante su participación ante el organismo regional, la diplomática mexicana destacó que, si bien su país valora la observación internacional como una herramienta útil para fortalecer la democracia y generar confianza, esta debe mantener un carácter estrictamente técnico.
Exigencia de NO interferencia
Rivas fue directa al solicitar a la Misión de Observación Electoral de la OEA que evite acciones o posicionamientos que puedan interpretarse como una interferencia en el proceso electoral hondureño, donde diversas fuerzas políticas han denunciado injerencia extranjera.
La embajadora reiteró que, conforme a los principios constitucionales de la política exterior mexicana —como la no intervención y el respeto a la soberanía—, la resolución de cualquier diferencia compete exclusivamente a las instituciones nacionales del país centroamericano, conforme a su marco legal.
«La certificación de los resultados compete únicamente a las autoridades hondureñas, sin interferencias extranjeras, como base para fortalecer la paz, la gobernabilidad y el bienestar regional,» enfatizó Rivas.
Finalmente, la representante diplomática exhortó a todas las fuerzas políticas y sociales en Honduras a privilegiar el interés nacional, evitar la violencia y recurrir únicamente a las vías legales e institucionales para solucionar la crisis poselectoral.

