El diputado de Libertad y Refundación (Libre), Marco Eliud Girón, desestimó la reciente movilización de la comunidad evangélica y católica, calificándola como una «marcha más» y un evento «rutinario» en el panorama político del país.
Según Girón, la movilización de las iglesias no se compara con las «grandes movilizaciones» que ha protagonizado el pueblo hondureño convocado por LIBRE a lo largo de su historia.
El diputado hizo una referencia directa a la respuesta social tras el golpe de Estado de 2009, las protestas contra el presunto fraude electoral de 2013 y el levantamiento contra la reelección de Juan Orlando Hernández en 2021.
En sus palabras, estas marchas han sido «mucho más grandes» y masivas, en comparación con la reciente protesta.
El diputado, que se autodefine como un miembro activo del ala «democrática» del partido, argumentó que la marcha de las iglesias tuvo un «tinte político» a pesar de que los organizadores pidieron que no se politizara.
Según Girón, la presencia de diputados y candidatos, así como las consignas contra el gobierno de la Presidenta Xiomara Castro, evidencian el carácter político de la movilización.
El diputado mencionó incluso la presencia del «Pollo» Roberto Contreras en San Pedro Sula como una clara señal de una agenda política detrás de la convocatoria religiosa.
Girón también señaló que el origen de la marcha está directamente relacionado con la crisis en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el rechazo de Libre a la aprobación de un TREP (Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) que consideraban susceptible de «fraude».
De acuerdo con el diputado, esta situación fue la que motivó a la Confraternidad Evangélica y a la Conferencia Episcopal a convocar a sus feligreses.
Candidata de LIBRE acusa a la derecha de manipular la fe
En la misma línea, la candidata a diputada por Francisco Morazán por el partido LIBRE, Carmen Haydeé López, complementó las declaraciones de Girón.
López, una figura de la izquierda hondureña, afirmó que la movilización no representa un verdadero sentir popular y que la derecha tradicional está instrumentalizando la fe para sus propios intereses políticos.
«La derecha está buscando por todos los medios desestabilizar el gobierno de Xiomara Castro», dijo López, y añadió que el pueblo hondureño está «cansado de la misma cantaleta».
Para la candidata, la verdadera lucha es la que se libra en las calles por la dignidad y los derechos, una lucha que su partido, según ella, ha encabezado durante años.
La candidata también señaló que la marcha es un reflejo de la desesperación de la oposición por ganar adeptos, y que la única forma que tienen es utilizando a la iglesia.
Las declaraciones de Girón y López consolidan la postura del partido de gobierno, que minimiza la protesta y la inserta en un contexto de confrontación política, más que en un genuino reclamo de la ciudadanía.
La estrategia parece ser desacreditar la movilización, presentándola no como una expresión de la fe, sino como una herramienta de la oposición para generar inestabilidad.

