Ana Paola Hall, consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE) por el Partido Liberal, anunció su renuncia condicionada el 16 de julio de 2025, tras denunciar una campaña de presiones políticas y ataques personales y familiares que le hicieron inviable continuar en el cargo . Hall dejó claro que no está dispuesta a quebrantar la ley ni comprometer sus principios ante el deterioro institucional que afecta al órgano electoral .
Denunció que fue sometida a intensas presiones, incluyendo amenazas, hostigamiento y un ambiente cargado de intimidaciones dirigidas no solo a ella, sino también a su familia, y apuntó directamente a liberales recién incorporados al partido que pretendieron manipular su rol en el CNE .
Roberto Contreras, líder del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL), actuó con contundencia política y rechazó la decisión de Hall, calificándola de personal y exigiendo inmediatamente su renuncia formal . Su actitud junto a la de Salvador Nasralla ha sido criticada como autoritaria, puesto que presionó para remplazarla de inmediato y garantizar que el pleno del CNE funcione según los intereses del partido, incluso si eso implica pasar por encima del debido proceso.
Hall también denunció un contexto machista y misógino, donde figuras como Nasralla y Contreras habrían intentado obligarla a aprobar ilegalidades, tales como la instalación del pleno del CNE con solo dos consejeros o la aprobación de un modelo de TREP sin respaldo legal. Esto constituiría presión para participar en actos fuera del marco normativo, cuestionando la autonomía y la integridad institucional en aras de intereses partidarios.

