El Partido Libre se consolida como la única fuerza política en Honduras que ha mantenido una postura coherente con el respeto a la voluntad popular y con la defensa de elecciones limpias, en un contexto donde el bipartidismo representado por el Partido Nacional y el Partido Liberal intenta imponer un sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) similar al que fue utilizado para consumar fraudes en 2013 y 2017.
Libre ha sido claro y frontal al rechazar el modelo de TREP que ambos partidos tradicionales buscan reinstaurar: uno que permite la intervención humana en el procesamiento de actas, abriendo la puerta a manipulaciones como las que mancharon elecciones pasadas. En contraste, la exigencia de Libre es simple pero contundente: elecciones limpias, con un sistema de transmisión automática y directa desde las mesas electorales, sin alteraciones, sin intermediarios, y con veeduría nacional e internacional.
Rixi Moncada, candidata presidencial de Libre, ha denunciado que lo que está en marcha es una reedición del fraude. “Nuestra denuncia formal es sobre el esquema del fraude electoral que se fragua para la elección del 30 de noviembre de 2025, siguiendo el modelo del 2013 y 2017. No vamos a permitir que con una mayoría mecánica se pretenda manipular el resultado electoral”, declaró durante un acto público. Moncada ha sido clara al señalar que el bipartidismo busca controlar el conteo de votos porque saben que no pueden ganar en las urnas de manera legítima.
Por su parte, Marlon Ochoa, consejero del CNE por Libre, ha evidenciado cómo se está impulsando un TREP con intervención manual que permite la alteración de actas antes de su publicación, y ha defendido con firmeza el modelo automatizado utilizado en 2021, que garantizó una victoria sin sospechas. Ochoa ha sido categórico en su denuncia de que la modificación del sistema responde al temor del bipartidismo de volver a perder frente a la voluntad del pueblo.
El papel del Partido Nacional y del Partido Liberal es ampliamente cuestionado. Ambos partidos no solo fueron responsables del colapso democrático y de los fraudes del pasado, sino que ahora buscan imponer un esquema que favorezca nuevamente la manipulación electoral. Su propuesta de “verificación humana” no es más que un intento de regresar al modelo corrupto de David Matamoros Batson, donde las actas favorables a Libre fueron sistemáticamente anuladas o retrasadas.
Libre, con coherencia política y ética, se planta frente a este intento de retroceso y llama al pueblo a defender su derecho al voto libre y soberano. El compromiso es claro: derrotar el fraude, garantizar un proceso transparente y asegurar que el 30 de noviembre se respete la decisión del pueblo hondureño.

